La sombra digital

Hablaba anteayer con varios amigos acerca del rastro digital que todo internauta deja a su paso. Tema con miga, desde luego.

Perfiles en redes sociales, actividad en blogs , participación en foros, datos personales y profesionales… información sobre uno mismo que puede llegar a sobrevivirnos (aunque nuestros familiares pueden tomar algunas medidas frente a esa «inmortalidad«).

Cuestiones como la gestión de la identidad digital (pensemos en Open Social, OpenID, etc.), la privacidad como anomalía histórica, buscadores de personas como 123people y sus ventajas y desventajas.

¿Cómo controlar este flujo de datos que escapa a nuestro control y puede tener repercusiones en nuestro día a día? ¿Podría ser determinante para nuestras relaciones sociales o para nuestra proyección profesional? ¿Qué ocurre cuando esta identidad digital no es «la que debería ser»?

Muchas preguntas, pocas respuestas.

Edit [16:19 # 24/05/2009].- Por cierto, imprescindible tomar en consideración el concepto de «marca personal».

Escuchando:

Recomendado

Con frecuencia me gustaría disponer de más tiempo para dedicarlo a profundizar en materias que despiertan mi interés o mi curiosidad, pero, tal y como se atribuye a Talleyrand, lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible. Por consiguiente, no dispongo del tiempo que me gustaría para estos menesteres, ni para muchos otros (uno de ellos es este blog).

Hace bien poco informaba de que en la columna derecha de Borrador B encontraréis contenidos que considero reseñables, bajo el epígrafe «Recomendado». En esta ocasión quiero destacar cuatro artículos que considero imprescindibles:

En primer lugar, el impecable artículo de Javier de la Cueva titulado El Copyleft como superación del Copyright: Permitido copiar. Fundamental para cualquiera que desee comprender el fenómeno copyleft y los motivos por los que el sistema legal español se encuentra a la vanguardia en estos momentos. Y que dure.

En segundo lugar, el artículo El atraco escolar, perpetrado por Javier Cuchí (y publicado también en la web de la Asociación de Internautas). Una aguda reflexión sobre uno de los asuntos de moda: informática + educación.

En tercer lugar, esta entrada del blog del IESE, publicada por el Profesor Pampillón, en la que se hace eco del discurso de Óscar Arias, Presidente de Costa Rica, en el que analiza los motivos por los que América Latina es pobre.

En cuarto lugar, esta entrada en el blog de Enrique Dans sobre el Ataque de Denegación de Servicio que instiga The Pirate Bay contra el buffete de abogados que ha representado a la IFPI en el litigio en el que el conocido portal ha sido condenado recientemente. No porque la medida me parezca acertada, que en este caso no es así, sino porque me parece muy ingeniosa.

Y paro ya, que por hoy es más que suficiente.

Escuchando: Le temps d’un voyage – Aythis

Competitividad

Al hilo de esta entrada sobre el registro del dominio http://www.borradorb.es para este blog, me gustaría compartir con vosotros una pequeña reflexión.

Me ha sorprendido muchísimo encontrarme con que en un medio como es internet, lo más próximo a una economía perfecta que conozco (información disponible, volumen de oferta y demanda, etc.), haya empresas que sean competitivas cobrando por un mismo servicio hasta cinco veces más. Debido a la «transparencia» de la red es sencillo comparar precios (recordemos los mismos comparadores de precios) y eso es lo que hice a la hora de seleccionar proveedor para el registro en cuestión. Para mi asombro, la empresa «líder» nacional cobra por este servicio 25 € +IVA, mientras que una empresa referente internacional, con sede en la UE, cobra 4,95 € + IVA.

Supongo que no es necesario que aclare cuál ha sido mi elección. Y digo yo… ¿realmente es posible ser competitivo con esas tarifas a pesar de la presión en los precios? ¿En base a qué? Teóricamente sería posible diferenciarse en términos de calidad de servicio (formación, asistencia postventa, etc), seguridad, prestigio… pero vamos, que estamos hablando del registro de un dominio. Y no me parece nada, pero que nada fácil el poder justificar un precio que quintuplica al de tu competencia directa.

Misterios. ¿No?

Escuchando: Love for sale – Julie London

Nuevo dominio para Borrador B

Al fin me ha dado por poner en práctica algo que tenía en mente desde hace bastante tiempo. He registrado el dominio http://www.borradorb.es y he contratado con WordPress el servicio de asignación de url. Desde hoy el blog se mostrará en la esta nueva dirección, si bien la dirección original (generada por defecto por WordPress) y los feeds originales deberían ser redirigidos sin problema.

Aún así, lo comento por si alguien prefiere actualizar sus favoritos y/o feeds rss (o por si alguien necesita hacerlo porque su lector/agregador de feeds tenga algún tipo de dificultad al respecto). Seguro que algún usuario de Bloglines hay por ahí, y me consta que los hay de Netvibes, iGoogle y Google Reader, por ejemplo. Me parece lo más normal del mundo, yo soy el primero en utilizar Google Reader y está claro que los agregadores de feeds son la opción más cómoda para hacer seguimiento de webs con contenidos que se actualizan con frecuencia (y, además, es posible compartirlos). Eso sí, uno se pierde cosas a veces (en el caso de Borrador B, por ejemplo, las imágenes que voy subiendo a mi galería de Flickr).

Aquellos que, con rss de por medio o no, visitéis este blog, os habréis dado cuenta de que he reorganizado ligeramente el material de las columnas laterales, añadiendo una nueva sección que he bautizado como «Recomendado». Se trata de contenidos que me parecen dignos de interés y que, por tanto, aprovecho para compartir con vosotros. Si alguien tiene curiosidad sobre mis fuentes o sobre los temas a los que dedico habitualmente mi atención puede aprovechar la oportunidad y suscribirse también al feed rss correspondiente.

Por cierto, sobre el tema registro de dominios escribiré en otro momento.

Escuchando: Unheard – The Necks