Competitividad

Al hilo de esta entrada sobre el registro del dominio http://www.borradorb.es para este blog, me gustaría compartir con vosotros una pequeña reflexión.

Me ha sorprendido muchísimo encontrarme con que en un medio como es internet, lo más próximo a una economía perfecta que conozco (información disponible, volumen de oferta y demanda, etc.), haya empresas que sean competitivas cobrando por un mismo servicio hasta cinco veces más. Debido a la “transparencia” de la red es sencillo comparar precios (recordemos los mismos comparadores de precios) y eso es lo que hice a la hora de seleccionar proveedor para el registro en cuestión. Para mi asombro, la empresa “líder” nacional cobra por este servicio 25 € +IVA, mientras que una empresa referente internacional, con sede en la UE, cobra 4,95 € + IVA.

Supongo que no es necesario que aclare cuál ha sido mi elección. Y digo yo… ¿realmente es posible ser competitivo con esas tarifas a pesar de la presión en los precios? ¿En base a qué? Teóricamente sería posible diferenciarse en términos de calidad de servicio (formación, asistencia postventa, etc), seguridad, prestigio… pero vamos, que estamos hablando del registro de un dominio. Y no me parece nada, pero que nada fácil el poder justificar un precio que quintuplica al de tu competencia directa.

Misterios. ¿No?

Escuchando: Love for sale – Julie London

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SuperComprador

Como todos sabemos, existen numerosos comparadores de precios (hace bien poco hablaba sobre Twenga). Lo que me ha hecho gracia en el caso de SuperComprador es que se trata de un comparador de precios especializado en el mercado alimentario español, fruto de un proyecto de investigación aún en desarrollo y sin ánimo de lucro. Y, lo mejor, toma como referencia los ingresos netos mensuales de un mileurista para referenciar el esfuerzo inversión/tiempo. Es decir, cuánto tiempo de trabajo debe dedicar un mileurista para comprar un producto determinado.

Escalofriante por momentos.

Escuchando: Saw something – Dave Gahan

Twenga

Han transcurrido ya casi dos meses desde que uno de los miembros del equipo de Twenga se puso en contacto conmigo para ofrecerme la posibilidad de colaborar con ellos. Mi respuesta fue que no tengo ningún problema en escribir algo acerca del funcionamiento de este comparador de precios, entre otras razones porque soy usuario habitual del mismo y, además, encaja con mi “línea editorial”. Tanto es así que pienso aprovechar la oportunidad para tocar tres temas: influencia de internet sobre los procesos de compra, publicidad en blogs y comparadores de precios.

Bien. Cualquiera que esté al día en cuestiones de márketing es consciente de que la influencia de la red en los procesos de compra es cada vez mayor. Los consumidores utilizamos la red para buscar información, comparar productos y precios, comunicarnos con las empresas e, incluso, denunciar lo que no nos gusta. La tecnología ha puesto en nuestras manos un poder que desafía las estrategías del márketing tradicional, dando un paso hacia adelante rumbo hacia la competencia perfecta. Basta con echar una ojeada a este artículo de MarketingDirecto.com o a este otro de eMarketer para comprobarlo.

Tomando esta situación como punto de partida, la blogosfera comienza a cobrar importancia. Sí, la blogosfera, ese ágora en la que todos tenemos voz y voto. Los blogs se han convertido en plataformas que pueden dar o quitar prestigio, influenciar la percepción de terceros sobre marcas, productos, imágenes corporativas. No es casualidad que aquellos que saben adaptarse a los tiempos conversen ya de tú a tú con sus clientes (y en este mismo blog hay algún que otro buen ejemplo).

Pero claro, ¿por qué este blog? Al fin y al cabo hay miles de bitácoras activas. La respuesta en este caso no es demasiado difícil… la palabra mágica es PageRank. Borrador B cuenta con un posicionamiento interesante, y eso hace que sus contenidos logren una buena visibilidad en buscadores.

En fin, este blog siempre ha sido un juego. Algo puramente personal, sin ánimo de lucro. Todo esto no es impedimento para que la opción de contar con publicidad resulte atractiva, ya que “a nadie le amarga un dulce”. Es más, sería un interesante experimento para mí. Por tanto, no dudé en plantear diferentes posibilidades de colaboración. Véase:

[…] and I’d like to analyze with you the different possibilities I would consider:

  • Text link: I’m convinced that Twenga doesn’t want to “cheat”, so I’d choose this option… but with a rel=”nofollow” attribute. I prefer fair play with search engines.
  • Banner: it could be located under the tags cloud. Let me think what you think about this option.
  • Widget: this is the future, but I don’t know if Twenga has developed widgets.
  • Finalmente mi compromiso se limita a escribir sobre Twenga y yo soy un hombre de palabra. Twenga, entonces.

    No recuerdo exactamente cuánto hace que descubrí este comparador de precios, aunque desde luego ha pasado ya más de año y medio desde entonces. Basta con buscar en Google “comparador de precios” para darse cuenta de que hay unos cuantos activos. Yo me encontré con Twenga por pura casualidad, realizando una búsqueda sobre un producto, y cuando visité esta web por primera vez no sabía que se trataba un comparador de precios. Y me quedé gratamente sorprendido por un razón: la gran cantidad de resultados que me ofreció (mucho mayor que otros comparadores que había utilizado con anterioridad). Está claro que la utilidad de estos servicios depende en gran medida de que la cantidad/calidad de resultados sea significativa y en este caso lo era. Desde entonces recurro a Twenga de forma habitual cuando quiero saber cuánto puede costar un producto; no es infalible, pero es una buena opción de hacerse con un precio de referencia. Además de esto, ofrece histórico de precios, productos alternativos, evaluación de tiendas, alertas de precios, noticias relacionadas con los productos…

    Echo de menos alguna que otra cosa, como contar con testimonios de los usuarios acerca de los productos, pero hoy por hoy es una de mis páginas principales para obtener información cuando estoy considerando la adquisición de un producto. Y confío en que continúe mejorando, por supuesto.

    Escuchando: Temoine – Ekova