Competitividad

Al hilo de esta entrada sobre el registro del dominio http://www.borradorb.es para este blog, me gustaría compartir con vosotros una pequeña reflexión.

Me ha sorprendido muchísimo encontrarme con que en un medio como es internet, lo más próximo a una economía perfecta que conozco (información disponible, volumen de oferta y demanda, etc.), haya empresas que sean competitivas cobrando por un mismo servicio hasta cinco veces más. Debido a la “transparencia” de la red es sencillo comparar precios (recordemos los mismos comparadores de precios) y eso es lo que hice a la hora de seleccionar proveedor para el registro en cuestión. Para mi asombro, la empresa “líder” nacional cobra por este servicio 25 € +IVA, mientras que una empresa referente internacional, con sede en la UE, cobra 4,95 € + IVA.

Supongo que no es necesario que aclare cuál ha sido mi elección. Y digo yo… ¿realmente es posible ser competitivo con esas tarifas a pesar de la presión en los precios? ¿En base a qué? Teóricamente sería posible diferenciarse en términos de calidad de servicio (formación, asistencia postventa, etc), seguridad, prestigio… pero vamos, que estamos hablando del registro de un dominio. Y no me parece nada, pero que nada fácil el poder justificar un precio que quintuplica al de tu competencia directa.

Misterios. ¿No?

Escuchando: Love for sale – Julie London

La industria musical se mueve

Algunas novedades en el panorama. Veamos:

Leo en Baquia que Nokia lanza en nuestro país el N96 y lo hace de forma simultánea con su Music Store. Sony-Ericsson, por su parte, anuncia PlayNow. MySpace, según lo previsto, continúa tomando posiciones con MySpace Music.

Parece que todo el mundo tiene muy claro que la música puede seguir siendo un gran negocio… la cuestión es, obviamente, ¿cómo?

Escuchando: Drive by – The Necks

El futuro del periodismo (II)

Es curioso. Hace un par de semanas escribía unas líneas sobre este tema y resulta que hoy me encuentro en Baquia con esta noticia titulada You Tube apuesta por el periodismo ciudadano.

No creo que este tipo de “canales” vayan a tener un gran éxito, aunque nunca se sabe, igual me equivoco. Eso sí, creo que este tipo de contenidos podrían ser un “complemento” útil para las noticias presuntamente serias

Escuchando: Bruma – Moviola

El futuro del periodismo

Aquí tenemos un tema que me divierte enormemente y que, además, se está poniendo muy moda; así, cada vez es más habitual encontrarse con alusiones al periodismo ciudadano, al periodismo digital, etc. Por ejemplo, esta entrada de Baquia.

La verdad -y esto es una mera opinión personal- es que no he creído nunca en el Periodismo. Todo eso de publicar información de actualidad con ánimo informativo respetando el correspondiente código deontológico (sí, ese que defiende la imparcialidad del periodista y la importancia de las fuentes veraces y contrastadas). Que sí, que suena muy bien, pero no deja de ser un desideratum. La realidad con la que me encuentro es la de medios manipulados y manipuladores. Para mí es algo tan evidente que no creo ni que sea necesario poner ejemplos (de hecho en la prensa nacional no dejaría títere con cabeza). Y es que ya decía el Sr. Wilde que “hay mucho que decir en favor del periodismo moderno; al darnos las opiniones de los ignorantes, nos mantiene en contacto con la ignorancia de la comunidad”.

Creo que la mayor dificultad a la que se enfrenta el periodismo es la imposibilidad que padece el ser humano de ser imparcial. Es así, qué se le va a hacer, el ser humano es un ser subjetivista. Cuánta razón tenía Hunter S. Thompson con su periodismo Gonzo. Al menos se trata de algo mucho más divertido.

Y seguro que alguien se estará preguntando ya… ¿y entonces qué? ¿Consideras acaso el periodismo prescindible? No, tampoco se trata de eso. No hay necesidad alguna de que nos pongamos tremendistas. Pero, sin necesidad de excesos melodramáticos, lo que resulta obvio es que internet ha cambiado las reglas del juego. Y las ha cambiado totalmente. Porque claro, aquello que comentaba alegremente A. J. Liebling de que “la libertad de prensa está limitada a los que poseen una” ya no es del todo cierto.

Y pienso que no es necesario haber estudiado periodismo para informar -o desinformar-. Pienso que no es necesario -ni prudente- erigirse cronista, adalid de la verdad o portador de la luz. Y pienso que el periodismo que hemos conocido tiene los días contados.

Pero bueno, recordemos que es mejor no ponerse demasiado trascendentales. Sólo hay que dar tiempo al tiempo.

Escuchando: Lie to me – Leandra