Música del Maestro Corberó

No es la primera vez que dedico unas líneas al Radar en este blog, y probablemente no será la última. En esta ocasión tengo el placer de celebrar la victoria judicial de Sevi, ya que ha sido absuelto en el proceso interpuesto por las entidades de gestión de los productores fonográficos (AGEDI) y de los intérpretes o ejecutantes (AIE) (con expresa condena en costas a las demandantes, además). A continuación cito un fragmento de la sentencia, os recomiendo encarecidamente su lectura (o al menos la lectura del artículo al respecto de Javier de la Cueva):

Especialmente significativa, respecto al tipo de música del bar, fue la declaración del testigo Javier R., quien manifestó que había llegado a poner sonidos de la máquina de hielo y del congelador, concretamente la denominó, “música del maestro corberó”.

Gracias Sevi, a ti y a todos los que lucháis por nuestros derechos. A ver si algunos van tomando nota.

Escuchando: We paint the town beige – Kammerfliemmer Kollektief

La hora de la verdad para las entidades de gestión

Una de las noticias del momento es el revuelo causado por el informe de la Comisión Nacional de la Competencia sobre las entidades de gestión de derechos de propiedad intelectual en España. Enrique Dans nos regala un buen resumen de la situación y Javier de la Cueva y David Bravo nos facilitan la tarea de luchar por nuestros derechos.

Juicios morales aparte, la ineficiencia económica de las entidades de gestión de derechos de propiedad intelectual es indiscutible. Desde luego no puedo evitar acordarme de este revelador artículo titulado “SGAE, sindicalismo y “copyleft”: manual de uso”.

En cualquier caso, de lo que no cabe duda es de que se avecina un debate complejo sobre la esencia misma del derecho de propiedad intelectual e industrial, sobre su concepción tradicional y su proyección futura. Y va a ser prudencial tener presente que se otean en el horizonte conflictos derivados de la burbuja que esta perversión económica ha generado, ya que, al contrario de lo que muchos defienden, las patentes obstaculizan la innovación.

Como ya he expuesto anteriormente, y tal y como otros indican, esto va mucho más allá de las descargas… y allá cada cual con su conciencia, pero yo creo sinceramente que es el momento de actuar. Y si después de esta filípica alguien necesita aún ánimos, que se lea este texto de Eduardo Pedreño que me parece de lo más inspirador: 2060.

La irrelevancia de la propiedad intelectual

Para empezar, creo que el tema de la propiedad intelectual ya no es relevante, si bien seguimos discutiendo sobre propiedad intelectual, y quiero matizar esta afirmación: la propiedad intelectual no es relevante desde el momento en que tenemos un medio, que es el de Internet, donde es absolutamente imposible dotar de eficacia al Derecho de propiedad intelectual. Sabemos que el Derecho se manifiesta en tres planos: el primero de ellos es la Justicia, objeto de la Filosofía del Derecho, el segundo es la validez de la norma, objeto de la Ciencia del Derecho, y el tercero es el plano de la eficacia, objeto de la Sociología del Derecho. Desde el momento en el cual la propiedad intelectual de un objeto material ha sido transformada en la propiedad de una lista de unos y ceros, la única manera de poder hacer eficaz la propiedad intelectual de los objetos que se distribuyen en las redes es estableciendo un sistema de controles de las mismas que atentaría contra unos derechos de superior jerarquía, cuales son los derechos fundamentales; esto es: interviniendo las comunicaciones entre los ciudadanos.

Javier de la Cueva en esta entrada de Derecho de Internet titulada “Derecho y Tecnología: la apertura de las APIs”.

Escuchando: Fat hooks – Odd Nosdam

La naturaleza del canon digital

Es por todos sabido que se ha levantado cierto revuelo con la revisión, aprobación y aplicación de la Remuneración compensatoria por copia privada, más conocida como canon digital, aunque también es cierto que algunos ya llevamos cierto tiempo preocupados por el tema.

El hecho de que la susodicha exacción esté suscitando controversia tiene cierto sentido, sobre todo considerando que entre sus rasgos definitorios se encuentran la arbitrariedad, la vulneración de la presunción de inocencia y una más que dudosa legitimidad.

Aunque algo he comentado en esta entrada que Enrique Dans ha dedicado al tema, me gustaría aclarar que El Impuesto sobre el Valor Añadido se aplica sobre el precio total del bien sujeto a gravamen, y ese precio total incluye la cuantía establecida en concepto de canon. Por tanto, no existe doble gravamen, esencialmente porque el canon no es un impuesto (ni ninguna otra clase de tributo).

Tal y como indicó en 2006 Manuel Revuelta Sanjurjo, el concepto de canon en la jurisprudencia tributaria española (pdf) es el siguiente:

“Tienen la consideración de cánones o regalías las cantidades de cualquier clase pagadas por el uso, o la concesión de uso de:

  • Derechos sobre obras literarias, artísticas o científicas, incluidas las películas cinematográficas.
  • Patentes, marcas de fábrica o de comercio, dibujos o modelos, planos, fórmulas o procedimientos secretos.
  • Derechos sobre programas informáticos.
  • Informaciones relativas a experiencias industriales, comerciales o científicas.
  • Derechos personales susceptibles de cesión, tales como los derechos de imagen.
  • Equipos industriales, comerciales o científicos (sólo a partir de 1 de enero de 2004, de acuerdo con Ley 62/2003).
  • Cualquier derecho similar a los anteriores.
  • En particular, tienen esa consideración las cantidades pagadas por el uso o la concesión de uso de los derechos amparados por el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual, aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril, la Ley 11/1986, de 20 de marzo, de Patentes, y la Ley 17/2001, de 7 de diciembre, de Marcas.”

Lo siento, pero el derecho es lo que tiene… puede resultar un tanto árido.

Por último, pero no por ello menos importante: ¿qué podemos hacer en relación al canon? Tomar medidas.

Escuchando: Ceremony of passage – Vas

Teddy Bautista vs Copyleft

Llevaba cierto tiempo sin dedicar unas líneas a la SGAE… pero claro, no puedo resistirme a destacar las últimas declaraciones de Teddy Bautista acerca de la amenaza que suponen para los autores las alternativas a la regulación tradicional de la propiedad intelectual. Y es que realmente la ignorancia es peligrosa, pero si a esto le unimos la mala fe…

Más en esta entrada de Baquia titulada “La SGAE, en pie de guerra contra el copyleft” y en esta entrada de Derecho de Internet titulada “Sentencias ganadas: protéjase de la SGAE utilizando música Copyleft”.

Escuchando: Gospel of Judas – The Green Man