64

Hace más de cuatro horas y media que salí de casa para dar una vuelta; no contaba con que se prolongase tanto, pero debido a que he disfrutado de muy grata compañía ha merecido la pena.

Esta tarde, entre otras cosas, visité la Feria del libro antiguo y de ocasión. Me parece bastante difícil no encontrar nada interesante en un catálogo tan amplio -y contando además con precios asequibles-. Las adquisiciones, por ahora, han sido las siguientes:

  • El libro de un hombre solo, Gao Xingjian. Este autor fue galardonado con el nobel de literatura hace tres años y es un personaje muy interesante; ya añadiré más cosillas cuando llegue el momento. Confío en que esta obra esté a la altura de la premiada La montaña del alma.
  • Arte y alienación, Herbert Read. Ensayo, no demasiado extenso. Veremos.
  • Gracias y desgracias del ojo del culo, Francisco de Quevedo y Villegas, junto a la Defensa del pedo, de Manuel Martí. En realidad esto lo he comprado con intención de realizar un obsequio (ya sé que suena algo raro xD), pero visto lo visto estoy empezando a pensar en comprar un ejemplar para mí, porque es realmente escatológico…
  • Mañana (léase hoy) me espera un día ocupado.

    -Industrial music for industrial people-

    A celebration of industrial musics in the 21st century [Mute]. 14&15/05/04. RE-TG: Throbbing Gristle, Coil, Scanner…

    “En piezas como Descomposition, Alien Brain y, sobre todo, Prostitution, Cosey y Genesis sometieron al espectador a un brutal espectáculo de sexo y violencia que en más de una ocasión culminó en un disturbio en toda regla. […]. «Cosey y yo hicimos una performance donde me bebí una botella de whisky y me tumbé encima de una cama de clavos. Entonces me apliqué enemas de sangre, leche y orina hasta que no pude más y me cagué en el suelo. Inmediatamente lo limpié todo con la lengua… Cosey estaba desnuda, y se hizo un corte desde la vagina hasta el ombligo con una cuchilla de afeitar. A continuación, se inyectó sangre en la vagina, que empezó a desbordar. Sorbí la sangre y la escupí en una jeringuilla, que inyecté en unos huevos pintados de negro. Intentamos comérnoslos, pero vomitamos. El vómito sirvió para una nueva ración de enemas»”, recuerda Orridge.

    Fuera arte o una fase anal mal superada, COUM Transmissions lograron ser tildados por la prensa de «aniquilidores de la Civilización» […]. Sacudir conciencias y forzar los límites: misión cumplida.

    […] nació Throbbing Gristle como brazo musical de COUM Transmissions.”

    [Fragmento extraído de la página 144 de Loops, una historia de la música electrónica]

    58

    Podría destrozar mi amor contra la pared
    Sin inmutarme sin pestañear
    Como quien arroja su corazón al vacío

    Te debo lo más bello que he vivido
    Nunca te lo he dicho antes

    Por eso lo haré si es lo que realmente quieres

    Podemos fingir jugar a ser lo que no somos
    Engañarnos a nosotros mismos renunciar
    Capitular permitir hoy que el miedo se imponga
    -Soy incapaz de derrotar a los fantasmas de ambos-

    Sabes que lo haré si es lo que prefieres de veras

    Pero sinceramente dudo que sea así

    55

    No se decide a irse este extraño verano
    Se arrastra desganadamente terco
    Cuelga de nuestra historia como un mudo reproche
    Sospechando tal vez que ya nos llama
    Otro inminente amor de brumas y de alivio
    También nosotros esquivamos su mirada
    Sin acabar de preguntar de veras
    Si nos amó mientras nos tuvo
    Si no fue todo él indecisión y amago
    Fiebre tardía y sequedad agónica
    Si este trecho de ruta viajamos bien despiertos
    Si no estuvimos siempre esperando un comienzo
    Que no supimos nunca si había llegado
    O lo habíamos errado sin remedio
    Como niños sin ánimo que titubean
    Paralizados de inminencia
    Ante el giro implacable de la cuerda apremiante
    Y su tiránico chasquido
    Que el minuto acorrala
    Y la fascinación del fracaso hipnotiza
    Y no encuentran la entrada a ese urgente latido
    Hasta que afloja al fin su intensa comba y muere
    Mejor no hacer balance
    Mejor no decidir si tenemos reproches
    Para este irresumible verano vergonzante
    Más nos vale pensar si algo le dimos
    Que fue a fondo perdido
    Mejor no prolongar con despedidas
    El indudable fin de esta dudable historia
    Titubeando sin convencimiento
    Entre el rencor y la nostalgia
    Aunque aquí sigue mudo estorbándome el paso
    Sin dejarme distancia para intentar al menos
    Volverme a ver de frente su mirada
    No podré saber nunca mientras siga rondando
    Con su cuerda aflojada reptando entre mis pies
    Si latí de verdad en sus revoluciones
    Si la bruma invencible de mi escucha
    No era el zumbar redondo de su impecable látigo
    Pero también si se demora tanto
    Yendo y viniendo así sin dar la cara
    Es que tampoco él quiere
    Ahora que acaba el tiempo que despilfarró tanto
    Preguntarse si por fin cumplió sus promesas
    Mas que importa saber a estas alturas
    Si he vivido de veras un rotundo verano
    Es en el alto otoño que viene fatalmente
    En el que una vez más quiero probar fortuna
    Necesito estar limpio
    Estar ligero y fuerte delante de un comienzo
    Libre de manos un momento antes
    De hacer el gesto de tomarlo
    Tener para mí entera mi mirada
    Hacer acopio de mis pensamientos
    Necesito ese aire frío y lúcido
    Suspendido sin peso sobre un frágil instante
    Que dura trémulo entre dos umbrales
    Y abre en medio la pura diafanidad del vértigo
    […]

    [fragmento de Migraciones, extraído de Noticia Natural, Tomás Segovia]

    53

    He amanecido con la garganta anegada de ceniza,
    rescoldos de lo que no he tenido oportunidad de confesar,
    restos de algo abrasador que me consume,

    y un aullido bronco entre las sienes.

    Unos han nacido para abrazar, otros para ser abrazados.
    Dudo muchas veces mi inclusión en cualquiera de esas categorías.
    No me queda más remedio que mirar al frente
    con el corazón acurrucado, aovillado,
    en posición fetal, como un animal herido
    por un dolor sordo o un amor ciego.

    Sabes que te he besado siempre como si fuese la última vez.