«El cerebro y la música» by Daniel J. Levitin

Escuches a Bach o a Bono, la música tiene un papel muy significativo en tu vida. ¿Por qué la música despierta distintos estados de ánimo? Levitin se sirve de la neurociencia más avanzada y de la más rigurosa psicología evolutiva para ofrecernos respuestas. Recurriendo a las últimas investigaciones y con ejemplos de piezas musicales que van desde Mozart, Duke Ellington a Van Halen, Levitin desvela multitud de misterios. ¿Tenemos un límite para adquirir nuevos gustos musicales? ¿Qué revelan los escáneres sobre las respuestas del cerebro a la música? ¿Nuestras preferencias musicales se determinan en el útero? ¿Es el placer musical diferente de otro tipo de placer? ¿Por qué estamos tan emocionalmente unidos a la música que escuchábamos cuando éramos adolescentes? La música, como el lenguaje, forma parte de lo más profundo de la naturaleza humana. En El cerebro y la música, Levitin nos descubre una nueva manera de entenderla y su papel en la vida.

Quiero este libro.

Vía | auriculares.org

Escuchando: I am terrified – I am X

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Nada, absolutamente nada, exige más precisión que la poesía.

Escuchando: Smile – Tetsu Inoue

Recito en silencio, al alba.

Te invoco a tientas, moldeando,
haciendo lo imposible por dar forma
al milagro de lo sublime.

Mis labios recorren con parsimonia
los pliegues de tu nombre
al pronunciarlo muy despacio
tratando de intuir sus misterios.

Entonando, sí, tu nombre secreto,
buscando la inflexión reveladora,
te revivo en el verbo.

Pues decirte es amarte.

[Salmo VII]

Escuchando: Abandoned ship bells – Múm

Black Hierogamy

El punto culminante de la Gran obra es la conjunción de lo masculino y lo femenino, la hierogamia (Sol-Luna), espíritu ígneo – materia acuosa. El principio femenino simboliza en la alquimia la parte proteomorfa de los procesos naturales y su evolución continua. Los dos aspectos fueron reconsiderados por William Blake, quien asoció el principio masculino con el tiempo, y el femino con el espacio.

[Las ideas de René Descartes en la ciencia moderna, Martha Alvarado Zanabria]

Escuchando: Broken glass – Stoa

Ha llegado el tiempo de vivir
de nuevo. Tiempo de epifanía.

Tiempo de despojarse del sudario,
de limpiar los restos del óleo
con la frente bien alta,
de retirar los cirios consumidos
y las flores secas. Ha llegado la hora
de dejar las tinieblas atrás.
Sacude el polvo de tus sandalias.

Levántate y anda, amor.
Por lo que más quieras.

[Salmo II]

Escuchando: Crimson skies – The Cinematic Orchestra