Zan Hoffman @ La Casa de Los Jacintos

El 29 de noviembre disfruté como un enano con el espectáculo que Zan Hoffman ofreció en vivo y en directo en La Casa de los Jacintos, acompañado por En Busca del Pasto.

Unas palabras de mi buen amigo Alex sobre sobre el Sr. Hoffman: “Este hombre se ha mamado todo el industrial y conoce a todo dios que hace algo desde el 80… es como tener a esplendor geométrico tocando en el 86 en tu casa”.

Y, para muestra, un botón: Zoviet France en el salón de Zan Hoffman, nada más y nada menos.

The Z*F concert in my livingroom was from the cosmic ‘you build it & they will come’ school of reality.

My friend Joee Conroy had managed to book them but proceeded to do the shittiest poster for them – a crappy zerox job on green paper that made z*f look like they just emereged from middle earth – ug! I can picture it even all these years later.

I was a huge fan of their packaging FIRST & their lovely recordings later. In 1986 or so I worked a record store called ‘vinyl fetish’ which stocked at least half a dozen of their classic editions. You just had to buy them ‘in the day’ and they were not much more expensive than any other import record in the store actually. I’m sure e-bay prices on the ltd edition stuff is through the roof now.

But to the point – I couldn’t let the legendary & inspirational packaging geniuses roll through my city with that crappy poster to draw people – so I did the design that is the cover for this cd I’m sending you & silkscreened it onto 2 materials… fake wood contact paper for metal poles & fake brick flooring for wooden poles.

When Z*F gave the finger to the venue for screwing them over they asked Joee if there was a livingroom or house nearby they could play. Well I was within spitting distance of the venue (2 houses and a street away) & I came home to find a note on my door saying “Zoviet France is going to play your livingroom”.

They played through my stereo.

It was really something else & I’m glad I can share this with you.

Increíble. Surrealista, entretenido, cansino, abrumador, sorprendente. Todo esto y más, mucho más, todo en familia y para unos pocos privilegiados. Concierto en dos bloques, una primera parte cantautoril a golpe de reproductor multimedia y una segunda parte de improvisación experimental.

Repetiría encantado, sin duda. No todos los días se comparte la velada con una leyenda.

Escuchando: Sect III – David Galas

Cómo perderse en la estación de Nuevos Ministerios

Mi experiencia de anteayer en la estación de Nuevos Ministerios fue tan surrealista que la voy a compartir públicamente.

A pesar de que he pasado por Nuevos Ministerios en decenas de ocasiones, no es una estación con la que esté especialmente familiarizado debido a que no suelo salir del metro. Sin embargo, el pasado viernes había fijado este lugar como punto de encuentro con una bella señorita y necesitaba localizar la salida en la que habíamos quedado. Llegué a la estación a pie, desde Chamartín, y accedí a su interior para dirigirme a la salida de Agustín de Betancourt. Al entrar crucé la estación y me sorprendí al darme cuenta de que era bastante más grande de lo que yo pensaba. De las varias salidas que pude detectar en ese trayecto ninguna se correspondía con la que buscaba, de modo que volví sobre mis pasos para tratar de averiguar si me la había pasado. Descubrí entonces que también podía recorrer otro tramo de estación que había quedado a mi espalda, de modo que eso es lo que hice. Comencé a impacientarme, porque tampoco logré grandes progresos: nuevas salidas, sí, pero no la que necesitaba encontrar. Retrocedí de nuevo y localicé un plano de la estación. “¡Al fin!”, me dije en un alarde de ingenuidad.

En el plano estaban marcadas las salidas de la estación, pero no estaba el típico punto que reza “usted está aquí”, con lo cual pude ver que había un montón de salidas (no en vano es la estación con más puntos de acceso de Madrid). Me hubiera gustado mostraros el mapa en cuestión, pero no lo he localizado tras googlear un buen rato.

Como es lógico, mi impaciencia iba en aumento y, aprovechando que había por la zona un trabajador de la estación, opté por preguntar. El chico prefirió confirmar en la oficina de atención al viajero si la salida que yo trataba de localizar era la que él creía (como así resultó). “Es la salida de la línea 6”, me confirmó amablemente con una indicación de la dirección a seguir. Y nada, allá que me fui pensando para mis adentros “a ver si es verdad”. Al final de un largo pasillo había dos salidas, pero ninguna de ellas referenciaba la calle a la que desembocaba.

Con tanta vuelta se me hacía tarde ya, y eso que había llegado con tiempo de sobra. Pero claro, yo calculo que debí de pasarme más de 20 minutos buscando, con lo que hubo que recurrir a la telefonía móvil para coordinarse y lograr el feliz encuentro. Y menos mal que la tecnología sirve para algo, que ya se sabe que un caballero nunca debe hacer esperar a una dama. Bueno, y yo tampoco.

En fin, ¿llegará el día en que los responsables se dignen a señalizar en condiciones las salidas de la estación? Por reconozco que mi sentido de la orientación no es precisamente bueno, he pasado ya por unas cuantas estaciones en España y en el extranjero, y vamos, nunca me había pasado nada similar.

En fin, no me extiendo más, que para compartir algo tan irrelevante ya he escrito más que suficiente. Ya se sabe que una entrada chorras al año no hace daño. Dicen.

Escuchando: Digital Angel III: Brave New World – Othon

Aunque en estos momentos esté en Madrid por motivos de trabajo no quiero dejar de destacar esta noticia: en Alemania samplear sin permiso ha dejado de ser delito (dentro de lo razonable, como es evidente). Bienvenidos al futuro… a ver para cuándo una noticia como ésta en España.

Vía | Mediateletipos

Escuchando: Hagia Sophia – Irfan