Cómo llevar siempre encima un diccionario

Le estoy dando vueltas a las diferentes posibilidades para llevar siempre encima un diccionario de alemán, de la forma más útil y cómoda posible. No me quita el sueño que reproduzca sonido (es decir, que pronuncie los vocablos incluidos), pero sí me gustaría que se trate de un diccionario español-alemán / alemán-español completo. Por consiguiente, los diccionarios de viaje en formato impreso quedan descartados.

Ha pasado casi un par de meses desde que leí esta entrada en el blog de Xanfarin (bitácora muy recomendable, por cierto) y me planteo algunas posibilidades adicionales.

Por una parte, ¿qué dispositivo llevo siempre encima? El móvil. ¿Y qué opciones habría para que el móvil me saque de apuros? Pues se me ocurren tres:

  • Un diccionario en pdf, si no fuera porque mi Sony-Ericsson k610i no reproduce archivos en este formato. Y, además, tendría que conseguir dicho archivo.
  • Un diccionario en java. Sí, existen. Como si se tratase de un juego. Por ejemplo, éste de Pons. Dificultades: el vocabulario es un tanto limitado y no dispongo de un número de teléfono alemán.
  • Acceso a alguno de los numerosos diccionarios online existentes. Fantástico, pero sólo es viable si se dispone de tarifa plana para el acceso a internet. Y, desafortunadamente, mientras no me haga con una Blackberry, un iPhone o un Nokia XpressMedia no es el caso.

Alternativas al móvil. La primera que me viene a la mente es la que apunta Xanfarin: un diccionario electrónico. Desventajas: se trata de dispositivos concebidos para una única finalidad y no precisamente baratos. El mejor precio que he encontrado para el Franklin LDS-1660 es de 150 € y para el Franklin LDS-1900 es de 220 € (y a esto a que sumar los gastos de envío dentro de España, pongamos unos 10€).

Otra opción que se me ocurre es optar por una pda. También hay diccionarios específicos para este soporte (éste de Pons tiene buena pinta) y estos trastos sirven para muchas más cosas que un diccionario electrónico; no hay más que pararse a pensar en algunas de sus características (conectividad, uso como gps, reproductor multimedia, agenda, etc.). Esta opción empieza a gustarme y creo que un juguetito con gps, wi-fi y ampliación de memoria mediante tarjeta sd podría ser una solución adecuada. Eso sí, ya puedo empezar a informarme sobre el tema, porque no se trata de algo que domine y hay unos tropecientosmil modelos para comparar.

Por último, tampoco estaría mal hacerse con un ultraportátil de bajo coste, al más puro estilo Asus eee, ya que en breve comenzarán a comercializarse en este bendito país. Inconvenientes, a bote pronto: precio, dimensiones y autonomía más que limitada.

En fin, ¿alguien se anima a dar su parecer sobre este espinoso asunto?

Sennheiser HD 600

Hace unos días decidí darme un capricho. Uno de los usuarios de auriculares.org puso a venta unos audífonos de gama alta con menos de 100 horas de uso (es decir, ni siquiera el tiempo mínimo de “rodaje”) y llevo ya unas cuantas horas de escucha con este dispositivo. Contaba ya con un par de auriculares más o menos serios (concretamente unos AKG 81 DJ que he utilizado esporádicamente con mi reproductor mp3 y en alguna ocasión para pinchar, y unos Sennheiser HD 200 que he utilizado muchísimo en casa, con mi Fast Track Pro), pero ninguno a nivel de audiófilo, y la curiosidad ha podido conmigo. Una imagen, aunque en este caso no valga más que mil palabras:

Senn HD 600

Las características de estos audífonos, según el fabricante, son las siguientes:

  • Casco estereofónico Hi-Fi dinámico y abierto de calidad máxima.
  • Membranas de nueva tecnología para una reproducción de musical casi libre de vibraciones parciales.
  • Geometría del sistema magnético optimizado por ordenador para minimizar el factor de distorsión y las distorsiones de intermodulación.
  • Bobinas de aluminio extremadamente ligeras para la transmisión exacta de los impulsos.
  • Imanes de hierro-neodimio para un rendimiento máximo.
  • Más gran confort gracias a la forma elíptica que se amolda a la anatomía de la oreja.
  • Cable de conexión de cobre de alta conductividad (OFC), enchufable, alta resistencia a la rotura gracias al resfuerzo por fibras de kevlar, insensibilidad a los ruidos generados por la estructura del material utilizado para los cables.
  • Timbre estereofónico muy natural y alta fidelidad de la coloración del sonido.
  • Conectable directamente a aparatos Hi-Fi de alta calidad, especialmente DAT, DCC y tocadiscos CD.

Quien quiera profundizar en las especificaciones técnicas puede hacerlo aquí.

Cómo no, es inevitable preguntarse si merece la pena realizar un desembolso de esta envergadura por unos auriculares. La verdad es que, aunque resulte absurdo, reflexionando sobre esto se me ha “revelado” el sentido de esas siglas que ya estamos cansados de leer… “Hi-Fi”. Alta Fidelidad, sí, pero ¿fidelidad a qué? Pues al sonido original de la grabación. Parece obvio, lo sé, una auténtica perogrullada, pero supongo que no siempre nos paramos a pensar en el sentido real de estas cosas. Y desde luego estos audífonos son Fieles al sonido, como unos monitores de estudio. Despliegan un sonido neutro, transparente, con graves poderosos, medios con cuerpo y agudos afilados. Y una espacialidad espectacular, sin duda uno de los aspectos en que he percibido una mayor diferencia en comparación con otros auriculares.

En cuanto a su usabilidad, decir que resultan muy cómodos, incluso para escuchas prolongadas. Eso sí, habrá que ver qué ocurre cuando llegue el verano, porque intuyo que darán bastante calor con estas almohadillas. Tiempo al tiempo. Ahora, a disfrutar.

Escuchando: Complicated – Paul Van Dyk [feat. Ashley Tomberlin]

Pacemaker

Desde un principio los deejays han tenido que afrontar las dificultades que genera el tener que cargar con la música a emplear y, en el caso de los deejays móviles, el equipo correspondiente.

El vinilo era un soporte pesado y voluminoso, de modo que no cuesta mucho imaginar el engorro de viajar, facturar en los vuelos, etc. Los CDs vinieron a facilitar un poco las cosas, y no digamos ya la posibilidad de almacenar en un portátil música y software adecuados. Si esto lo acompañamos de una mesa de mezclas portátil para pc, miel sobre hojuelas.

No obstante, parece que es posible ir más allá. ¿Pinchar con un equipo que quepa en la palma de la mano, quizás? Pues… cosa de tiempo. De momento contamos ya con Pacemaker, un juguetito de 200 gr de peso, 120 Gb de disco duro, una relación señal/ruido de 103 dB, conector USB 2.0, funcionalidad bend, pitch, cue, loop, EQ y efectos, crossfaders y jacks para salida de línea y cascos, y dos canales independientes que se controlan desde el mismo interfaz. Y todo esto en unas dimensiones de 164 x 69.6 x 22.8 mm.

Alucinante. Me encantaría probar este cacharro… y estoy seguro de que no soy el único.

Escuchando: Clair de Lune – Craig Armstrong