Slayer: los reyes del merchandising

Hablaba hace unos días del “antimárketing” aplicado a la música. Hoy me apetece dedicar unas líneas a la utilización del merchandising como fuente de ingresos, ya que hay casos realmente espectaculares. Es posible que, de primeras, se asocie esta práctica a los grupos “súperventas”, pero existen numerosos casos de éxito fuera del mainstream. Así, el grupo norteamericano Slayer es un ejemplo fantástico, puesto que comercializa todo tipo de productos bajo su marca: desde las típicas camisetas hasta ropa interior, desde hebillas a jarras de cerveza, desde bolas de navidad hasta petacas. Mil y una cosas como, por ejemplo, este casco:

slayer_helmet

¿Que se venden menos CDs? Pues sí. ¿Que se pueden encontrar fuentes de ingresos alternativas? Pues también.

Escuchando: Evolution – The Cinematic Orchestra

Stephen Brown, Madonna y el “antimárketing”

Hoy me apetece dedicar una entrada a Stephen Brown, por dos motivos:

  • En primer lugar, porque me parece un tipo con unos planteamientos la mar de interesantes. Por ejemplo, toma en consideración el riesgo de creer a pie juntillas ese paradigma del márketing que reza “la orientación al cliente lo es todo”. Y muchos dirán: “pues claro, ¿existe acaso alguna alternativa a este planteamiento?
  • Entramos entonces en el segundo punto, que es el análisis de algo que yo llamaría -atrevido que soy- antimárketing. Que nadie me malinterprete, no se trata de obviar todos los principios “marketinianos”… pero sí ése que dice “Client is King”. Gente como Steve Jobs o Madonna lo hacen. ¿Madonna? Pues sí, tal y como aclara este artículo de MárketingDirecto.com, basándose en los postulados del Sr. Brown.

Por deformación profesional la combinación música & márketing despierta mi curiosidad. Desde luego el caso de Madonna me parece un gran ejemplo, ya que es una auténtica maestra en reinventarse y en sacar partido de las polémicas que genera con su actitud -supuestamente- transgresora. ¿Más ejemplos? ¿Qué tal Marilyn Manson o Sopor Aeternus? La verdad es que se me ocurren muchos otros dignos de análisis sin hacer grandes esfuerzos (Kiss, Rammstein, etc.).

¿Sugerencias adicionales?

Escuchando: Veni vidi vici – Sturmast