Música y artwork

Pertenezco aún al selecto club de bichos raros que compramos música en formato físico. De hecho hoy he recibido mi último pedido a Projekt, con varios álbumes que me apetecía mucho tener; ediciones en digipack o formatos especiales (A5), con presentaciones esmeradas y, en algunos casos, en ediciones limitadas.

He comentado muchas veces que el futuro de la música es intangible, esto es, digital; y he comentado también con muchas personas la tristeza de ver cómo irá desapareciendo todo el artwork asociado a los soportes físicos. Sin embargo, me he quedado pensando que quizás ese artwork se vea sustituido por otro, al fin y al cabo las opciones que brinda la tecnología en ese sentido son espectaculares. Supongo que por algo uno de mis refranes favoritos es «no hay mal que por bien no venga».

Ah, y otra reflexión adicional: ¿alguien podría explicarme cómo es posible que, en ocasiones, me salga más barato comprar a mis amigos de Projekt los álbumes que edita CMI, cuando esto equivale a que resulta más asequible comprar CDs que han cruzado el charco y han realizado el recorrido inverso hasta llegar a mis manos?

Escuchando: Et ensomt minne – Vàli

Intermediarios

En MySpace han decidido continuar explorando nuevas formas de comercializar música; a través de Transmissions ofrecerán temas en exclusiva, con algunos extras como entrevistas, vídeos y todas esas cosas. El primer escogido ha sido James Blunt.

No obstante, desde mi punto de vista esto no es lo más interesante. Me quedo con lo declarado por el Sr. Blunt: “Creo que es mucho mejor no tener un intermediario y tener contacto directo con la audiencia a través de MySpace. El usuario muestra una expresión mucho más genuina y honesta de cómo se siente ante esa música que un crítico”.

¿Qué pensará la industria acerca de eso?

Escuchando: Stars of the winds – Irfan

A spampoetry compilation

Supongo que algunos de los lectores habituales de esta bitácora se habrán dado cuenta de que hace cierto tiempo que no dedico ninguna entrada a la «poética del spam» (desde el 29 de julio para ser exactos). El spam es un fenómeno sobre el que ya he reflexionado en otras ocasiones y que refleja fielmente la influencia de la tecnología en nuestras vidas: hoy por hoy el correo electrónico es una forma de comunicarse insustituible y utilizarlo como medio de promoción indiscriminada es una terrible falta de respeto, por decirlo de forma suave.

Sea como fuere, creo que todo tiene su lado positivo y que siempre es positivo saber dar un enfoque adecuado a todo. Así nació la idea de utilizar algo muy molesto como fuente de inspiración, sobre todo porque algunos de los «Asuntos» de los correos basura son muy curiosos.

Como muestra, este blog, en el que incluyo aquellos «Asuntos» de correos basura que han conseguido llamar mi atención antes de ser destruidos. Estoy convencido de que en el futuro el spam será erradicado y blogs como A spampoetry compilation serán un testimonio de esa lacra tecnológica.

Escuchando: White rooms – Outofsight