Pacemaker

Desde un principio los deejays han tenido que afrontar las dificultades que genera el tener que cargar con la música a emplear y, en el caso de los deejays móviles, el equipo correspondiente.

El vinilo era un soporte pesado y voluminoso, de modo que no cuesta mucho imaginar el engorro de viajar, facturar en los vuelos, etc. Los CDs vinieron a facilitar un poco las cosas, y no digamos ya la posibilidad de almacenar en un portátil música y software adecuados. Si esto lo acompañamos de una mesa de mezclas portátil para pc, miel sobre hojuelas.

No obstante, parece que es posible ir más allá. ¿Pinchar con un equipo que quepa en la palma de la mano, quizás? Pues… cosa de tiempo. De momento contamos ya con Pacemaker, un juguetito de 200 gr de peso, 120 Gb de disco duro, una relación señal/ruido de 103 dB, conector USB 2.0, funcionalidad bend, pitch, cue, loop, EQ y efectos, crossfaders y jacks para salida de línea y cascos, y dos canales independientes que se controlan desde el mismo interfaz. Y todo esto en unas dimensiones de 164 x 69.6 x 22.8 mm.

Alucinante. Me encantaría probar este cacharro… y estoy seguro de que no soy el único.

Escuchando: Clair de Lune – Craig Armstrong

Amazon mp3

Por lo que parece, Amazon lanza una plataforma que competirá seriamente con iTunes. Calidad de audio decente (256 kbps, aunque hecho de menos formatos que no impliquen pérdida de calidad como FLAC), sin DRM (aunque se rumorea que sí marcas de agua), precios variables, etc.

Veremos cómo evoluciona la cosa. Recomiendo este análisis de Hypebot sobre el asunto en cuestión.

Escuchando: 99 to life – Recoil

SO

En ocasiones las oportunidades surgen, sin más. Un buen día me ofrecieron la posibilidad de colaborar con alguna crítica musical para Sonidobscuro, portal operativo desde octubre de 2001 y con casi 20.000 usuarios registrados, y me dije… ¿por qué no?

El resultado podéis verlo aquí con la crítica que realizo del ep Revere, presentación de los neozelandeses Distorture.

Creo que no necesito aclarar que dedicar mi atención a la música no es precisamente ningún suplicio, de modo que agradezco mucho la confianza depositada en mí. La próxima crítica está ya en marcha.

Escuchando: Aporia Waltz – Lux Interna