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Recientemente comentaba en una entrada ajena alguna que otra cosillas acerca de la vida en las grandes ciudades y, además de la anécdota que mencionaba, el viernes pasado me ocurrió algo bastante curioso.

Me dirigía contento y feliz, a eso de las 21:30 h., al acceso del centro comercial de Príncipe Pío, desde el metro. Me fijé en la bóveda y me detuve un momento para sacar una fotografía (con mi flamante movil) de su estructura acristalada. Tras la segunda captura se acercó un vigilante a informarme de que estaba prohibido sacar fotografías allí.

El nivel de paranoia que está alcanzando esta sociedad es espectacular.

M

Edif_Metropolis

Hace algo más de un par de años me hice con un Sony-Ericsson T630; de esta etapa conservo unas 180 imágenes, algunas de ellas bastante interesantes para mi gusto, a pesar de la escasa calidad de la cámara de este teléfono.

Hace una semana renové mi terminal y, como se puede comprobar, la diferencia en lo que a calidad de las imágenes es notable; de algo tiene que servir contar con una cámara de 2 Mp, claro. Eso sí, las fotografías tomadas con este Sony-Ericsson k610i sólo son mediamente decentes con condiciones de luz óptimas (véase luz natural intensa).

La verdad es que el hecho de llevar siempre encima un dispositivo que permite la captura inmediata de imágenes me parece fascinante.