Clarks Spain (y 2)

Parece que fue ayer, pero lo cierto es que ha pasado ya año y medio desde que escribí esta entrada titulada Clarks Spain en la publicaba una carta abierta dirigida a esta empresa, en la que ponía en su conocimiento mi descontento con el resultado que me había dado uno de sus pares de zapatos. Bien, ha llegado el momento de dar a Dios lo que es de Dios, y al César… lo que es del César.

Después de que uno de los lectores de esta bitácora detallase los datos de contacto de Clarks  España en un comentario, el 14 de agosto de 2009 decidí enviarles un correo para informarles de la publicación de la entrada mencionada en el párrafo precedente. Diez días más tarde recibí respuesta del Dpto. de Atención al Cliente, solicitándome que remitiese fotografías del frontal, del lateral y de las suelas con objeto de determinar el modelo y si se trataba de algún fallo de fabricación.

Cuando me fue posible (unos días más tarde) envié las imágenes solicitadas y recibí nueva respuesta el 31 de agosto, cuyo texto reproduzco a continuación:

Estimado cliente,

Con referencia a la reclamación efectuada sobre el par modelo Pilot II Chestnut Grained Leather que nos muestra en las fotografías, nos gustaría explicarle la razón por la cual se han degradado los pisos y como consecuencia se ha desprendido el cosido del piso.

El material con el cual están hechos estos zapatos es poliuretano, a veces este material se degrada antes en función de cambios bruscos de temperatura o por el uso y el paso del tiempo, como ha ocurrido en este caso, este deterioro no es único en Clarks sino que se da en cualquier producto compuesto por poliuretano ( PU).

Clarks ofrece una garantía de producto de dos años, el modelo que nos ha enviado se fabricó y distribuyó por última vez en el año 2000, tiene 9 años y está fuera del periodo aplicable por ley en el que las fábricas deben responder ante roturas o deterioros de los productos, está fuera de garantía y con objeto de ser ecuánimes con todos nuestros clientes no podemos hacer ninguna concesión especial hacia usted. No podemos garantizar un calzado por tanto tiempo.

Todos los materiales se degradan por el paso del tiempo. Es un proceso natural que cumple cualquier material perecedero.

Quisiéramos agradecerle el tiempo que se ha tomado en contactar con nosotros y le pedimos disculpas por cualquier molestia ocasionada

Sin otro particular y lamentando no poder aceptar esta reclamación, atentamente,

Dpto. Atención al cliente.

Sin más, el 31 de agosto agradecí que me hubiesen aclarado el motivo de la degradación de la suela de este par de zapatos y su amable atención, dando el tema por zanjado.

En fin, ¿nueve años son mucho tiempo? No sé, quizás sí. Mucho y poco son conceptos relativos. Desde luego es cierto que el poliestireno se degrada con el paso del tiempo, de hecho me ha ocurrido lo mismo con calzado deportivo de Converse y con zapatos Camper. A día de hoy sigo siendo usuario de calzado Clarks (en las últimas rebajas de verano me compré un par de zapatos sport con gore-tex pensando en mis viajes de trabajo). Eso sí, visto lo visto… ya tengo presente que muchos fabricantes de calzado diseñan y manufacturan zapatos con fecha de caducidad.

Quizás sea el signo de los tiempos, amigos.

Escuchando: Ah, putrefaction – Hans Zimmer [Sherlock Holmes OST]

Clarks Spain

No sé si he comentado alguna vez que detesto las páginas web en que se facilita como única forma de contacto un formulario web. Ni dirección, ni teléfono, ni mucho menos un correo electrónico. Y, obviamente, detesto aún más estos formularios cuando al tratar de utilizarlos dan error. Más que nada porque impiden enviar mensajes como éste:

Estimados Señores,

Me dirijo a ustedes para trasladarles mi malestar por el mal resultado que me ha dado un par de zapatos de su marca.

Se trata de un par de zapatos que compré hace unos años y ha tenido muy poco uso. Por consiguiente, conservan su corte perfecto estado y su suela no ha sufrido el desgaste suficiente como para requerir ningún tipo de reparación. Para mi sorpresa, hace unos días me encontré con que la suela del zapato derecho se había rajado y la del zapato izquierdo se había despegado por la zona de la costura. Así, la suela se ha degradado por motivos que escapan a mi comprensión, pues este par de zapatos ha estado guardado en un mueble zapatero en mi domicilio (lo cual evita exposición a la luz solar o temperaturas extremas).

No se trata del único par de zapatos Clarks que poseo y, como comprenderán, con experiencias como ésta se pierden las ganas de ser fiel a su marca.

Si lo consideran oportuno estaré encantado de hacerles llegar este par de zapatos para que tengan oportunidad de examinarlo y, a la espera de sus noticias, les envío un saludo cordial.

Atentamente,

A

Y es que parece mentira que algunos aún no se hayan enterado a estas alturas de que contar con una web “de diseño” con abundantes animaciones flash está muy bien, pero la atención al cliente es prioritaria. Sobre todo porque en los tiempos que corren el cliente tiene derecho a la pataleta… y a airearla a los cuatro vientos desde tribunas como ésta.

Y con mayor motivo en el caso de una marca del prestigio de Clarks, claro.

Escuchando: Terran – This Morn’Omina