Fiesta de Yule – Wikipedia, la enciclopedia libre

Los romanos también celebraban el solsticio de invierno, cuando «el sol vence a las tinieblas» y empiezan a alargarse los días. Después del Edicto de Milán, por el que Constantino declaraba el cristianismo romano como religión oficial del Imperio, los romanos seguían celebrando su fiesta del solsticio de Invierno. La Iglesia decidió absorber esa fiesta, dotándole de un sentido cristiano, puesto que hasta entonces no se celebraba la Natividad del Señor. El Sol que vence a las tinieblas es Cristo, y desde entonces la Navidad se corresponde con la noche del 24 al 25 de diciembre (igual que la noche de San Juan es seis meses antes, el tiempo que se llevaban Jesús de Nazaret y Juan de Ain Karim ‘el Bautista’; la noche del 24 al 25 de junio, en que el Sol es el vencedor absoluto sobre las tinieblas: el solsticio de verano).

vía Fiesta de Yule – Wikipedia, la enciclopedia libre.

Escuchando: Rebell – Goethes Erben

Hasta aquí deberíamos haber llegado « El Incordio

Yo os llamo a todos a un gran acuerdo. Yo os llamo a todos, líderes en Red, a que nos guiéis en una lucha por la libertad como posiblemente antes nunca se vio en la historia (y sabéis que no exagero… si queréis). Yo os llamo a todos para que pongáis en marcha vuestra imaginación -que es amplia, fértil e inagotable- y designéis objetivos, que penséis de qué manera podemos dañar a los traidores, de qué manera podemos quebrantar a los políticos que ayer nos apuñalaron alevosamente. Que penséis, entre todos, dónde les puede doler más. Y que lo hagáis coordinadamente, casi diría hermanadamente. Que abandonéis ideologías más allá de vuestro fuero íntimo: ellos no tienen ideología. Ellos son los cipayos de la embajada americana o de la Warner Brothers o de cualquiera de estas. Incluso son cipayos de mindundis de baja estofa simplemente enriquecidos sin otro mérito que la habilidad de los publicistas de las compañías que los promocionan; que ya es ser cipayo. No hay derechas ni izquierdas. En la España de hoy (y, según me temo, en la Europa de hoy) sólo hay ciudadanos y políticos. Ciudadanos que ansiamos la libertad y que la hemos encontrado -en una mínima pero refrescante porción- en la Red; y políticos corruptos que sólo piensan en medrar sirviendo a cualquiera menos a los ciudadanos que los sentamos en el comedero y cuyo único afán es que ese estado de cosas no cambie.

vía Hasta aquí deberíamos haber llegado « El Incordio.

Escuchando: Heathcliff – Diva Destruction