«There’s money for a soul, sweet yellow money.
There’s money for men’s souls, good money, money».

[The Countess Cathleen fragment, William B. Yeats]

Escuchando: Douleur chiffrée – Monno

«Two nights ago, at Carrick-orus churchyard,
A herdsman met a man who had no mouth,
Nor eyes, nor ears; his face a wall of flesh;
He saw him plainly by the light of the moon».

[The Countess Cathleen fragment, William B. Yeats]

Escuchando: Limning the incarnadine – Distorture

Transilvanians

Admito que me ha hecho mucha gracia descubrir esto del Horror Reggae. Pero bueno, pensemos que el Southern gothic existe (y no, no me refiero al género literario, ni a la película); y es que lo siento, pero no puedo evitarlo: la etiqueta ésa de Southern Gothic resulta de lo más evocadora, me hace imaginar un concierto en pleno cementerio de unos ZZTop con chorreras y cardados. Si es que está claro que los excesos de imaginación no deben de ser saludables.

En fin, a lo que iba: visto lo visto, ¿por qué no va a existir el Horror Reggae? Una cosa sí que es totalmente cierta, consiguen horrorizar.

Escuchando: VI – Der Blutharsch

El futuro de iTunes

David Hernández , Redactor Jefe de Baquia, resume en esta reseña la evolución de iTunes hasta llegar a ocupar el tercer puesto en el ranking estadounidense de tiendas musicales y expone las dificultades que afronta en estos momentos, derivadas del tira y afloja entre Apple y las discográficas.

Tengo que reconocer que le estoy dando vueltas al tema y en este caso no tengo nada claro quién saldría más perjudicado por el desencuentro, ¿productores o comercializador? Cierto es que existen alternativas a iTunes, pero ninguna que pueda hacerle sombra hoy por hoy. ¿Creen las discográficas que merece la pena poner en riesgo la viabilidad de iTunes para tratar de obtener mayor control y mejores márgenes? ¿O, en el fondo, la sostenibilidad de iTunes no se vería realmente afectada? Yo diría que existe un riesgo real de muerte por estrangulamiento…

Vayan preparando las palomitas para asistir al espectáculo, que la cosa promete.

Escuchando: Remeant – Distorture