8th Wroclaw Industrial Festival en Mentenebre

Crónica del 8th Wroclaw Industrial Festival en Mentenebre.

Escuchando: And He Shall Rule – Sieben

POST ROMANTIC EMPIRE · FINAL FESTIVAL 2009

PRE FINAL FEST is the ultimate experience of the Post Romantic Empire, and its last manifestation. A black and pink psychic marathon that will last more than 27 hours continuously. PRE FINAL FEST is going to be a unique celebration and not just a music programme: artists and friends are invited to share the joy and the sadness of a happy ending. XXth century is not finished yet: use and abuse your emotions and join the Empire!

17 and 18 October @ The Init. Club [Via Della Stazione Tuscolana 133, Rome]

Escuchando: The Beautifyl Days – The Swans

C93 @ Santiago de Compostela (III)

Cada vez estoy más convencido de que las actuaciones en directo son la prueba de fuego que separa a los Grandes de los demás. Como era de esperar, el Sr. Tibet y sus colaboradores demostraron anoche que, sin duda alguna, están entre los Grandes.

Una gran ausencia, grata compañía y caras conocidas entre los asistentes. Según lo previsto, la velada comenzó de la mano de James Blackshaw y su guitarra de 12 cuerdas. Media hora aproximada de desnudez acústica, instrumental, hipnótica.

Tras un pequeño descanso, fueron ubicándose en el escenario Baby Dee, Andrew Liles, Keith Wood, James Blackshaw de nuevo y, cómo no, David Tibet. Y Almost in the beginning was the murderer fueron sus primeras palabras, el pistoletazo de salida para darnos la bienvenida a su universo. Porque si algo está claro es que David Tibet ha ido creando un universo propio, un mundo diferente con coordenadas personalísimas y parajes  al borde de la cordura.

Los temas de su último álbum, Aleph at Hallucinatory Mountain, fueron desgranados uno por uno. ¿Rock, post-rock, pop, folk? Ni lo sé, ni me importa. Lo que sí tengo claro es el aspecto ritual, casi litúrgico, de la noche. Momentos de ruidismo y drones, y momentos de delicadeza con la característica voz de David Tibet a solas con el piano de Baby Dee. No me sorprendió la fragilidad brutal de David Tibet en el escenario, con eso ya contaba; pero los instantes de furia inconsolable… esos sí que me sorprendieron. Y es que no todos los días se tiene a este caballero cantando a medio metro con los ojos anegados en lágrimas, como en la interpretación final de Sleep has his house (tema dedicado a su padre).

En algún momento me acordé de Alexander Hacke y su colaboración con Tiger Lillies y Danielle de Picciotto, Mountains of Madness. En algún momento recordé álbumes mágicos como el bootleg Live @ Teatro Ibérico. Y en algún momento de lucidez me di cuenta de que éste es uno de esos conciertos que no voy a olvidar.

Dos horas compartidas con David Tibet y sus amigos. Un verdadero lujo.

Escuchando: