How much is enough?

Mi buen amigo S me ha enviado el enlace a este informe sobre España publicado por The Economist, junto a una entrevista a su autor publicada en El Mundo.

Un fragmento que me gustaría destacar (aunque recomiendo la lectura de todo el informe elaborado por Mike Reid, por supuesto):

It would have been easier for all concerned if Spain had adopted federalism in 1978. That would have set clear rules and aligned responsibilities for taxing and spending. The Senate could have become a place where the regions were formally represented and could settle their differences, akin to Germany’s Bundesrat.

Y claro, de aquellos polvos vienen estos lodos

Escuchando: Hollow of you – Mediavolo

Pole dancing

En mayo dediqué una entrada a las exigencias atléticas de esta disciplina. Que desde luego requiere técnica, y que puede ser tan sexy como divertida. Y, además, con una belleza plástica indiscutible.

Se nota que la danza en barra vertical me gusta, ¿verdad?

Escuchando: Lullaby – Drunk with joy

Good bye Skin Two magazine

Hace tiempo que los soportes publicitarios tradicionales han comenzado a ver cuestionada su hegemonía por la publicidad en la red y, en estos momentos de crisis, se percibe con especial claridad. Las reducciones de plantilla en diarios de reconocido prestigio se han convertido en algo habitual (The New York Times, por poner un ejemplo), y los planes de reducción de gastos no son nada nuevo. Los medios gratuitos están acusando especialmente el descenso de la inversión publicitaria, pero siempre es aconsejable recordar que la publicidad es la primera -e imprescindible- fuente de financiación de cualquier publicación.

La revistas, como es obvio, tampoco se mantienen ajenas a los cambios ocurridos durante los últimos años. En esta ocasión una de las víctimas es Skin Two, revista de cabecera para todos los interesados en la escena fetichista. Si dijese que estoy sorprendido mentiría, siempre he pensado que las tarifas de esta revista son muy altas (tanto las publicitarias, cosa habitual fuera de la franja mediterránea, como el precio de venta). Altas, eso sí, como estrategia: Skin Two ha sido siempre un producto de lujo dirigido a todos aquellos con la suficiente capacidad adquisitiva como para invertir en experiencias de este tipo.

No obstante, es difícil asumir los incrementos en el precio del papel, las tintas, los crecientes costes de distribución… y más considerando la existencia de plataformas alternativas o, cuando menos, complementarias (como es http://www.skintwo.com, por no hablar de la fuerte competencia online).

Así, Skin Two magazine desaparece y deja paso a un directorio; una medida que me parece acertada, desde luego.

Escuchando: A sea of blood and hollow screaming… – Jarboe