121

«Me siento en la butaca y observo a mi hijo dormido.

Intento percibir todos los detalles: su pelo sobre la almohada, el rostro tan parecido al mío, pero delgado y blanco –ayer nos dijeron que tenía anemia-, los brazos enfundados en el pijama azul, los pliegues irregulares de la sábana. Pienso de repente que carece de sonido. Mi hijo, ahora, es sólo una imagen. Lo veo ahí acostado y me pregunto qué papel le han asignado en la vida. Pero mientras lo miro, se va yendo. Quisiera atraparlo de alguna forma, porque lo terrible es que se va más lejos a cada instante que pasa. Algo peor: que no logro comprenderle. No lo alcanzo: lo toco y lo beso, pero eso sólo es percibirlo. Sin sonido. Quizá podría ser mío en una pantalla –su imagen enorme-, pero ese cuerpo delgado y blanco se aleja más conforme lo miro. Y yo sigo mirándolo y no sé de qué va, ni por qué está ahí, ni cuándo acabará de estar, o qué quiere decirme. Porque Javi, ahí, en la cama, debe de querer decirme algo, pero si no veo su propósito –que quizá esté dentro de él, como su enfermedad-, ¿cómo saberlo? Me siento abandonado frente a su imagen, no sé qué significa, y eso es atroz: todo lo que se ve debería ocurrir siempre por alguna razón, y nosotros, los que vemos, tendríamos que conocerla. Pero ignoro el porqué de su cuerpo ahí acostado, de su rostro tranquilo y ojeroso, de su presencia en esta habitación tan preciosa y transparente.

Necesito un narrador. Un narrador detrás de mis ojos, que me cuente a mi hijo.

Mi rezo debería ser: “Oh, Dios, cuéntame a mi hijo, por favor”.»

[fragmento de La ventana pintada, de José Carlos Somoza]

119

Ayer, tras decidirlo a última hora, fui a ver May. No está nada mal, es como una especie de… ¿Amèlie sórdida?

Además de eso, casi he conseguido dejarme la cadera en un partido (sólo casi) y estoy dándole vueltas al Código de Circulación.

Y otras muchas cosas que no me apetece contar.

118

“No sé si os ha ocurrido alguna vez. Tomas un lápiz blando, como si fuese un bisturí, y trazas una línea larga -y sanguinolenta-. Luego, otra. Y otra. Y así sucesivamente, hasta dar forma al rostro que te obsesiona. Y luego sombreas y empiezas a afinar en los detalles, las arrugas y demás, buscando la expresión exacta que te atormenta. Lo que queda sobre el papel es una mancha amenazante, como un hematoma en la conciencia, que te observa sin ojos. Como si, en vez de dibujar, estuvieses esculpiendo con las uñas un mausoleo de granito gris. Porque claro, los ojos es lo única que falta, lo que has dejado para el final. Y resulta que no te atreves a dibujar esos ojos… porque… te da… miedo. Bueno, el lápiz está algo resbaladizo porque tienes las manos sudadas (los trabajos limpios exigen guantes, qué falta de profesionalidad) y empiezas a constatar que la corbata te sienta como una soga de ahorcado y que tu tumba será una de esas que no visita nadie, para qué mentir. Y que a lo máximo a lo que puedes aspirar es a que el sacerdote no te envíe directamente al infierno con una palmada en la espalda cuando oficie tu funeral, mientras tu viuda lanza al aire confeti. Llegados a este momento de lucidez, arrugas el papel, cierras tus ojos y lo dejas caer en la papelera con mucha delicadeza, como si estuvieses depositando el cadáver de tu hijo recién nacido muerto.

Y te das la vuelta, haciendo ademán de irte, lo que ocurre es que sientes el escrutinio de esos ojos en el cogote. Los ojos que nunca has llegado a dibujar.”

Amo a tricky

Tricky and Martina:
Is simplicity best
Or simply the easiest
The narrowest path
Is always the holiest
So walk on bare feet for me
Suffer some misery
If you want my love
If you want my love

Man will survive
The harshest conditions
And stay alive
Through difficult conditions
So make up your mind for me
Walk the line for me
If you want my love
If you want my love

Idle talk
And idle promises
Cheating Judases
Doubting Thomases
Don’t just stand there and shout it
Do something about it
You can fulfill
Your wildest ambitions
And I’m sure you will
Lose your inhibitions
So open yourself for me
Risk your health for me
If you want my love
If you want my love
If you want my love
If you want my love

[Letra extraída del tema Judas, del álbum Nearly God, Tricky]