Contra todo pronóstico
aterricé puntual con el viento del norte
desde un lugar en duelo
al que no llegó la navidad.

Afortunadamente la mejor iluminación
fue contemplar mi destino desde el cielo,
el claroscuro de las velas
y, sobre todo, la sonrisa que alimenta las llamas.

Escuchando: Quiet nights of quiet stars – Woven Hand

He contemplado
Belleza pura
A escasos centímetros
De mi rostro
Y he sobrevivido
A su fragilidad
De nombre secreto

Perviviendo al milagro
A pecho descubierto
Y dando gracias

Siempre

Escuchando: My poison – Ayria

Inner Peace Time

La espera ha terminado.

Ha llegado la hora
de nuevo.

La hora de cerrar los ojos
y ver.

La hora de la luz,
la luz que ciega y guía.

Y yo sólo pido valor
para arrancarme la luz
de dentro
de cuajo
cuando llegue el momento

de iluminar tu mirada.

Escuchando: Yulunga – Live in Warsaw 31st March 2005

La suerte para hoy

Para hoy sólo puedo garantizar
negrura bronca y densa,
gusanos de seda anidados en las entrañas
y nevadas de cal viva en las sienes.

Ventiscas de caricias quebradas,
y deseo furtivo por el rabillo del ojo.

También cierto regusto amargo a risas de niños,
regueros de sangre entre la hojarasca
y quizás un ápice de esperanza.

No es mucho. No es mucho, no.

¿Pero quién da más?

Escuchando: The Courtesan & The Samurai – Olen’K

Barbez @ Museo del Mar (Vigo), II

Según lo previsto, el pasado domingo día 20 me lo pasé en grande en el concierto que Barbez dieron en el Museo del Mar. Se centraron en los temas incluidos en su último álbum, canciones con una fuerte carga emotiva e inspiradas en la obra poética del escritor rumano Paul Antschel, más conocido como Paul Celan. Si bien es cierto que me gustó más la actuación que presencié en 2005, ésta no ha desmerecido en absoluto; tan sólo un planteamiento distinto para una enorme propuesta artística, reflejada en un grandísimo directo.

Dejo una foto de recuerdo aquí y, a continuación, un vídeo. La calidad del sonido es paupérrima, pero ahí queda.

Escuchando: Die Branstifter – Rome

Die Niemandsrose (Paul Celan)

Había tierra en ellos y
cavaban.

Cavaban y cavaban y pasaba así
el día y pasaba la noche. No alababan a Dios
que, según les dijeron, quería todo esto,
que, según les dijeron, sabía todo esto.

Cavaban y nada más oían;
y no se hicieron sabios ni inventaron un canto
ni imaginaron un lenguaje nuevo.
Cavaban.

Vino una calma y vino una tormenta
y todos los océanos vinieron.
Yo cavo y tú cavas e igual cava el gusano
y aquel remoto canto dice: cavan.

Oh uno, oh nadie, oh ninguno, oh tú:
¿Adónde iba si hacia nada iba?
Oh, tú cavas y yo cavo, yo me cavo hacia ti,
y en el dedo se nos despierta el anillo.

De “La rosa de nadie” (versión de José Ángel Valente)

Escuchando:

Humanidad

Las mujeres maldicen a los hombres.
Los hombres maldicen a las mujeres.
Los hombres maldicen a los hombres.
Las mujeres maldicen a las mujeres.

Y, en realidad, todos ellos están equivocados
porque sería suficiente con que se maldijesen a sí mismos.

Escuchando: Oder Schrei – Der Feuerkreiner