Die Niemandsrose (Paul Celan)

Había tierra en ellos y
cavaban.

Cavaban y cavaban y pasaba así
el día y pasaba la noche. No alababan a Dios
que, según les dijeron, quería todo esto,
que, según les dijeron, sabía todo esto.

Cavaban y nada más oían;
y no se hicieron sabios ni inventaron un canto
ni imaginaron un lenguaje nuevo.
Cavaban.

Vino una calma y vino una tormenta
y todos los océanos vinieron.
Yo cavo y tú cavas e igual cava el gusano
y aquel remoto canto dice: cavan.

Oh uno, oh nadie, oh ninguno, oh tú:
¿Adónde iba si hacia nada iba?
Oh, tú cavas y yo cavo, yo me cavo hacia ti,
y en el dedo se nos despierta el anillo.

De «La rosa de nadie» (versión de José Ángel Valente)

Escuchando:

Humanidad

Las mujeres maldicen a los hombres.
Los hombres maldicen a las mujeres.
Los hombres maldicen a los hombres.
Las mujeres maldicen a las mujeres.

Y, en realidad, todos ellos están equivocados
porque sería suficiente con que se maldijesen a sí mismos.

Escuchando: Oder Schrei – Der Feuerkreiner

Futuros literarios y ordenadores con vocación de escritor

Curiosa noticia ésta, del banco de noticias de N-Economía, que habla acerca de la primera novela escrita por un ordenador. Si es que los tiempos adelantan que es una barbaridad… y la inteligencia artificial, por lo que se ve, también.

Escuchando: Let it be you – Michael Gira