“En el futuro las diferencias entre las profesiones creativas serán menos patentes. Muy a menudo los diseñadores se consideran editores y diseñadores de revistas y libros, o bien diseñadores y artistas a la vez. Yo trabajo como diseñador gráfico, fotógrafo, artista y publicista. Mis proyectos van del video artístico a la tipografía. Todas las actividades que llevo a cabo están relacionadas entre sí, ya se trate de un proyecto de diseño gráfico o de un artículo, y están realizadas con las herramientas con las que comunico. Encuentro estas herramientas en los medios digitales o las zonas públicas (la calle). La realidad tiene que ver con la realidad. Se trata de mostrar cómo se codifica la vida cotidiana. Lo que es banal en un contexto tiene sentido en otro. Siempre busco la belleza en la trivialidad, pero mi trabajo tiene sentido, está basado en lo que nos rodea. Busco los detalles que dicen tanto como el conjunto, en ocasiones incluso más. Muchos diseñadores trabajan de un modo individual parecido con sus proyectos. El mensaje es más importante que la estética. En el futuro los diseñadores serán especialistas en comunicación que trabajarán en distintas áreas, desde el arte a la publicidad, desde la poesía a la fotografía. La diferencia entre las especializaciones serán las herramientas que utilicen.”
[Martijn Oostra, texto extraído de Graphic Design for the 21st Century]