Un principio mejor que los dioses


Pedro Flecha plantea en este artículo la necesidad de reivindicar el principio andino del Pacha Yacha que consiste en ‘Efectuar el orden armónico de la realidad, según el orden armónico de la diversidad abundante’ en contraposición al dios impuesto con sangre y fuego por occidente en nuestro continente.

Llamado preliminarmente por John Howland Rowe el ‘Staff God’ (Dios de los báculos o bastones) se demuestra que mucho mas que un dios, es un principio ordenador matemáticamente sólido que persistió por miles de años y hoy podría bien ser una propuesta mejor que la que occidente viene planteando como dioses desde hace 500 años.

Este principio se basa en una concepción de la existencia como un ser total ; es la del hombre paisaje, del agricultor sedentario, cuyo ser esta compuesto por su individualidad (runa) su colectividad (ayllu) su ambiente (apu) en un orden armónico de la diversidad abundante (pacha). El idioma andino no ‘nombra’ a las cosas, las describe, porque nombrarlas las aparta de su ser. El cuerpo del hombre es una suerte de individuo colectivo, que no es algo contradictorio, sino posible bajo relaciones de reciprocidad.

El artículo es parte del libro ‘La Realidad diseñada’ que es un compendio de investigaciones realizadas por el autor a lo largo de diez años y que está siendo organizado para su futura edición.

El artículo contiene gráficos ilustrativos y se puede encontrar en:

http://argentina.indymedia.org/news/2004/04/

373

No vayas a creer
que esto es siempre así
Mi corazón florece sólo
voraz
planta carnívora
algunas noches
Acerado
bajo la luz de la luna nueva
y de tu mirada

Si lo tomas
con tiento
por sus arterias
cuajadas de espinas
y lo brindas, violenta,
al firmamento
podrás ver cómo se abre
y muestra estambres
oscurecidos
rezumantes
de
pasión
al rojo

Humus coagulado
raíces
encharcadas en tinta
y hojas
en blanco
que nos nutren

Y
fluyendo
a oleadas
sangre como néctar
savia impía
ósculos como pétalos
para la elegida

Para ti
entrelazada
con la primavera

368

Como la gota
abre el agua en círculos
cayendo desde arriba
la luz desciende lenta
e implacable en la tierra
de Argaga

Deja huellas
de miedo
a la noche inocente

Teme
la tierra
anegarse en lo oscuro

Sólo existe
bajo los círculos de luz

Los ojos
saben
también la transparencia

La quieta destrucción

[Círculos, extraído de En el cuerpo del mundo, de Andrés Sánchez Robayna]

Supernova

De consumirse el Amor que nos profesamos
moriríamos, inflamados, al instante.

Qué terrible onda expansiva.

Nos retraeríamos antes del estallido
que nos reventaría
como un extraño florecimento;
como la escarcha al dilatarse
por las venas de un ser vivo.

No se habría contemplado nada más brillante, jamás.

355

Si te perdiese
Mi mundo quedaría sumido en las tinieblas

La oscuridad pretendería devorarme
Mas desconozco quién fagocitaría a quién

Esperaría
Errante
Perdido

Animal moribundo
Que ignora dónde debe perecer

Si me faltases
No quedaría adónde ir
Ni luz que marcase senda alguna

Qué quedaría
me pregunto