Ayer hice varias cosas interesantes; desde encontrar una librería (algo extraña, eso sí, pero librería al fin y al cabo) con obras de Lautreamont, Blake o Pizarnik en su escaparate -entre otras-, a visitar una exposición con obras de Mersad Berber, sobre quien ya haré alguna que otra entrada en otro momento, o disfrutar de la compañía de mis amigos en el habitual café de los viernes.
En cuanto a hoy ha tocado tarde cinematográfica:
– Blood, primera película digital de animación, con participación de artífices de clásicos como Akira o Ghost in the shell. Demasiado breve, eso sí, 48 minutos saben a poco.
– Underworld, que ha sido entretenida -me esperaba algo peor-. Estéticamente resultona -látex, cuero, corsés-, con buen ritmo y ambientación adecuada. Toques Mátrix y algo potpurrí, pero aceptable, al fin y al cabo.