No entiendo muy bien por qué tengo tanto sueño. Me lo he pasado bien esta noche, noche de regreso a las raíces (léase metaleo vario). Además me he encontrado con (enumero por riguroso orden de aparición) , Absalon y {Luna}, circunstancia sin duda muy grata.
carmesí
Contenidos de índole personal (vivencias, reflexiones, etc.).
Seamos serios…
Más de 100 CV enviados desde el martes hasta hoy. Multinacionales, consultoras, conserveras, empresas del sector de automoción, líneas aéreas, alguna que otra granitera, empresas de alimentación, hostelería, transporte y logística…
Puede que no consiga trabajo, pero a este paso me haré popular.
Y esto es tan sólo el principio.
A por la primera plaza
La selección ha vencido hoy a una Rusia mucho menos revolucionada que la que derrotó ayer a Servia, con un Gasol pletórico contra un Kirilenko desdibujado. Positivamente se puede destacar la maravillosa defensa de la selección; negativamente, la excesiva dependencia ofensiva (Pau y Navarro, como es habitual), además de unos minutos finales erráticos que permitieron a los rusos reducir la diferencia hasta los 12 puntos (cuando llegó hasta los 24 puntos y ganando por más de 15 se hubiera dejado a los rusos con negativo en el cómputo global, con lo que no podrían ya aspirar a la primera plaza del grupo y difícilmente a la segunda).
Po’vale.
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«Levanté del suelo la muñeca, que estaba hecha pedazos. Sus ojos de vidrio me gruñían como los de un perro rabioso, como si yo hubiera tenido otra elección que utilizarla de cobertor para el C4. Aquello parecía una sucursal del infierno, sí. Aunque, todo hay que decirlo, hay muchos tipos de infierno, que se pueden reducir a uno. Pero eso lo dejaremos para otra noche. Centrémonos en lo interesante, que era la muñeca y su porcelana toda. Bueno, lo que quedaba de ella, que no era demasiado y tampoco estaba en buenas condiciones. La muñeca tenía un nombre, que no puedo revelar en este preciso instante, y una mirada, como he comentado, triste y hostil por momentos, de animal herido. Probablemente aquella muñeca fuese más inteligente que todos nosotros juntos. Triste sino el de los seres inanimados.Si bien, después de todo, ¿quién no se ha sentido nunca marioneta?»
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¿No es una extraña relación de simbiosis la existente entre palabras y personas?