Me he mordido cenando y me he acordado de una frase (no es mía):
¿nunca has dado uno de esos besos que saben sólo a sangre?
El dolor, entre otras cosas, tiene efecto estimulante.
Contenidos de índole personal (vivencias, reflexiones, etc.).
Me he mordido cenando y me he acordado de una frase (no es mía):
¿nunca has dado uno de esos besos que saben sólo a sangre?
El dolor, entre otras cosas, tiene efecto estimulante.
Matrícula y primer test efectuados.
Objetivo: carné de conducir en el menor tiempo posible.
Plazo máximo: dos meses desde hoy.
Cambiando de tercio, me he pasado más de una hora en la web d P&G, total para nada. Qué pesadilla de gente. Volveré, que conste.
El chaparrón cesó pronto, de modo que al final pude ir a correr un rato. Los dos circuitos que suelo hacer por aquí son cortos, ninguno de los dos llega a los 4 Km. Es agradable disfrutar de los últimos instantes de claridad antes de que caiga la noche. En el paseo de la playa de la P., que ha recibido bandera azul durante unos cuantos años consecutivos, cosa que no entiendo muy bien porque la playa en sí es un tanto birriosa, pueden disfrutarse unas vistas maravillosas. Sin duda se trata de uno de mis lugares favoritos. En verano hay algo más de gente, pero en invierno (o cuando el tiempo es menos benigno, como hoy) apenas la frecuentan algunos vecinos paseando al perro, alguna que otra persona pescando o mariscando, la típica parejita o el grupo de adolescentes fumando con tranquilidad. Las aguas se funden con el cielo en el manto de oscuridad y perviven tan sólo las luces de la otra orilla de enfrente. Los reflejos de las luminarias del paseo hacen juegos extraños en el agua y las pequeñas barcas pesqueras destacan entre la negrura. Es imposible extraer a estas alturas el sonido de las olas de mi cabeza… incluso los pasos resuenan de forma distinta sobre las losetas del pavimento mojado. Aún así, antes de regresar el suelo estaba suficientemente seco como para poder hacer las series habituales de ejercicios sin empaparse. La marea estaba baja hoy y las gotas sobre los travesaños de la barandilla de acero emitían reflejos amarillentos. Cuando comencé el camino de regreso lloviznó un poco más, pero nada grave.
Hay cosas que no se pueden comprar, está claro.
Vaya, ahora que tenía intención de ir a correr comienza a llover… de todos modos podría ser peor, podría haber empezado una vez que ya hubiese salido.
Y correr bajo la lluvia es la mejor forma de conseguir ponerse enfermo.
Si no podéis leer mi mente
Probad con mis labios