Transitando por un callejón esta tarde un desconocido -con aspecto de indigente- se ha dirigido a mí, formulando la siguiente pregunta con una sonrisa:
– ¿Te acuerdas?
– …
– ¿Por qué no puedo vivir en las azoteas?
– …
Viva el surrealismo, y olé.
Transitando por un callejón esta tarde un desconocido -con aspecto de indigente- se ha dirigido a mí, formulando la siguiente pregunta con una sonrisa:
– ¿Te acuerdas?
– …
– ¿Por qué no puedo vivir en las azoteas?
– …
Viva el surrealismo, y olé.
Deberían prohibirnos que nos Amemos así.
Al fin y al cabo uno nunca se recupera totalmente de algo como esto.
Pero, por suerte, es lo que hay.
Für solche Momente der Dauer
erlaubt sich das Gedicht ain besonderes Zeitwort:
Sie bestirnen dich.
[Peter Handke, fragmento extraído de «Poema a la duración»]
Pues va a ser buena idea que vaya preparando el equipaje…
Tengo un vuelo que coger esta noche; al fin y al cabo para eso estoy de vacaciones, digo yo.
Interesante mañana en lo que a material pinchable se refiere.
Arena en los zapatos, ropa mojada y ecos de tu voz.
He ahí los vestigios de las hogueras, de la música en la playa y de las ganas de fiesta.
Y no, aunque por momentos pudiese parecerlo, esto no es Ibiza.