Hablaba anteayer con varios amigos acerca del rastro digital que todo internauta deja a su paso. Tema con miga, desde luego.
Perfiles en redes sociales, actividad en blogs , participación en foros, datos personales y profesionales… información sobre uno mismo que puede llegar a sobrevivirnos (aunque nuestros familiares pueden tomar algunas medidas frente a esa «inmortalidad«).
Cuestiones como la gestión de la identidad digital (pensemos en Open Social, OpenID, etc.), la privacidad como anomalía histórica, buscadores de personas como 123people y sus ventajas y desventajas.
¿Cómo controlar este flujo de datos que escapa a nuestro control y puede tener repercusiones en nuestro día a día? ¿Podría ser determinante para nuestras relaciones sociales o para nuestra proyección profesional? ¿Qué ocurre cuando esta identidad digital no es «la que debería ser»?
Muchas preguntas, pocas respuestas.
Edit [16:19 # 24/05/2009].- Por cierto, imprescindible tomar en consideración el concepto de «marca personal».
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