Me tratan de loco en mi casa rezan por mí
Pero no rezan para que yo sea yo mismo
sino para que sea como ellos
[…]
[Fragmento de Viva Vox, extraído de Melos melancolía, Carlos Edmundo de Ory]
Contenidos relativos a literatura, lingüística, traducción, etc.
Me tratan de loco en mi casa rezan por mí
Pero no rezan para que yo sea yo mismo
sino para que sea como ellos
[…]
[Fragmento de Viva Vox, extraído de Melos melancolía, Carlos Edmundo de Ory]
«El escritor Eduardo Galeano daba una conferencia en una universidad norteamericana. Cuando terminó su exposición un alumno le preguntó qué era la utopía. «La utopía es como el horizonte, uno se acerca diez metros y el horizonte se aleja diez metros… Avanzamos otros cien metros y el horizonte se aleja cien metros…» Uno de los alumnos le interrumpió. «Entonces, ¿la utopía no sirve para nada?». Galeano cerró la metáfora. «¿Cómo que no? Sirve para caminar».»
[…] ¿Acaso no podría recibir el respaldo de la ciencia? ¿Qué sabemos sobre la materia? ¿Y si las ondas que provocamos al hablar pudieran alterar la órbita de los electrones circundantes hasta el punto de producir grandes cambios en la realidad…? Observad, además, que es tradicional en todos los “hechizos” el componente sonoro, el “abracadabra” y cosas así… ¿Y si fuera justo ese componente la causa real del efecto…? Pensad en los rezos, en las oraciones a los santos que, según la creencia popular, pueden producir determinadas cosas… Recordad que Dios es el “Verbo”, y crea el mundo con la palabra… Y “poesía” viene de poiesis, que en griego significa “creación”. ¿No podría tratarse todo esto de vagas metáforas que giran en torno al poder oculto del lenguaje y su transmisión secreta mediante la poesía? […]
[extraído de La dama número trece, de J. C. Somoza]
“Sé que al principio suena extraño, pero mi pareja se ha encaprichado de ti. Nuestra idea es, por el momento, utilizarte tan sólo de mueble, esencialmente con fines ornamentales; quizás también alguna vez como divertimento sexual, pero nada serio.
Oh… no pongas esa cara. Al fin y al cabo no sabes aún cuál va a ser tu recompensa…“
«[…]
La ambigüedad del lenguaje coloquial hace que el concepto del infinito sea un concepto vago e intuitivo que se parece muy poco a la idea matemática de infinito como unidad total.
Por otro lado, el concepto de infinito como unidad (infinito actual) se ha utilizado a través de la historia para explicar interrogantes de tipo teológico. El concepto de Dios como ente infinito, absoluto e inalcanzable es una muestra de esta concepción. De hecho Cantor postulaba la existencia de un Infinito Absoluto Omega inalcanzable por cualquier tipo de extensión realizada sobre los ordinales transfinitos. Este no podría ser un ordinal pues, si así fuera, inmediatamente se tendría el ordinal Omega + 1 mayor que Omega. A este infinito el mismo Cantor lo identificó con Dios (Ortiz,1994).
La concepción de infinito como unidad (infinito actual) no se ha trabajado mucho en la enseñanza de la matemática, aun cuando, la naturaleza infinita de los conjuntos numéricos N,Z, Q y R estudiados en primaria y secundaria amérita un conocimiento de esta teoría por parte del profesor. La construcción de la idea del infinito como proceso inalcanzable ( el infinito potencial de Aristóteles) no es suficiente para explicar porque N, Z y Q son equipotentes y en cambio R tiene una cardinalidad mayor. Este hecho justifica la necesidad de aclarar en algún momento la idea del infinito como unidad (infinito actual).
[…]»
[Pedro Díaz Navarro, Reflexiones sobre el Concepto de infinito]