Eureka!

Aquell+s que seais algo observador+s os habréis fijado en que no hay música en mis últimos posts. Pues creo haber descubierto el problema del PC, que no es otro que refrigeración insuficiente. Supongo que el disipador del microprocesador falla, de modo que lo llevaré a reparar la semana que viene. Mientras, basta con quitarle la tapa.

Ya era hora.

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– ¿Te gustó el sms?

– Sí, mucho. Los hombres son como los astros, unos brillan con luz propia y otros con la ajena… Era algo así, ¿no?

– Sí, algo así era.

– ¿Y tú a qué grupo perteneces?

– Yo no soy humano.

Es una obra de misericordia enseñar al que no sabe

Muy señores míos,

Me dirijo nuevamente a ustedes para poner en su conocimiento que la respuesta que a día de ayer dieron al correo electrónico que les remití solicitándoles información sobre el curso semipresencial para trabajadores en activo dedicado a la dirección de equipos que llevarán a cabo próximamente, ofertado por la Confederación de Empresarios de X me parece totalmente inadecuada, por los motivos que a continuación expongo:

En primer lugar, su correo no está firmado, lo que me impide dirigirme directamente a la persona que ha tenido a bien responderme.

En segundo lugar, dicha persona se toma la licencia de dispensarme un tratamiento de tu. Y, según mi leal saber y entender, el derecho de tutear a alguien no es algo gratuito, de modo que les sugiero que traten de evitar en el futuro tales excesos de confianza.

En tercer lugar, en dicho correo de respuesta no se aclaran ninguna de las cuestiones que, como ustedes mismos pueden comprobar si les parece oportuno, les planteo en mi correo electrónico original. Esto imposibilita mi inscripción en el curso en cuestión.

A la espera de sus noticias, pues albergo pleno convencimiento de que su vocación por la satisfacción del cliente les hará tomar las medidas oportunas para solventar esta situación, me despido.

Atentamente,

A

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En fin, queridos niños y niñas,

Hace una semana constaté que dormir y conducir son actividades incompatibles (al menos para mí). Hace una semana, camino al trabajo, colisioné cuasi-frontalmente contra un camión.

Como podéis comprobar, he sobrevivido. Y, después de todo, no está nada mal.

Tampoco es que vaya a ponerme trascendental o existencialista, pero… no es para tomárselo de broma.

Por suerte (mucha suerte) no sólo he sobrevivido, sino que he salido casi indemne. Y no sólo yo, sino también el otro conductor implicado en el siniestro. Nada que no se solucione con algo más de reposo.

Y bueno, creo que no voy a contar mucho más en este preciso instante. Tan sólo que me alegro de muchas cosas. Si ya lo decía el Sr. Freud… Soy un hombre afortunado: en esta vida nada me ha sido fácil.