tsk, tsk

Estoy cansado, esta mañana me acosté a las 10:30 y a las 14:30 me desperté por el ruido. A pesar de no haber ingerido nada sólido en unas 18 horas y de, evidentemente, no haber bebido alcohol, me he levantado con el estómago bastante hecho polvo. La fiesta estuvo bien, me gustó lo que pinchó y especialmente la sesión de , el único pero es que el local era grande y se echaba de menos que hubiese algo más de gente. Lo que resutó un poco pesado es tener que hacer tiempo hasta la hora de pillar el tren (por el cansancio, más que nada), pero son gajes del oficio. Esta noche estuve con gente a la que me apetecía ver y conocí también a algunas personas.

Con toda honestidad, esta noche he tenido que hacer un esfuerzo considerable para mantenerme fiel a algo. Algo que ni siquiera sé si existe.

Algunas personas creen conocerme. Supongo que dirían que no parezco mala persona.

Unas cuantas personas me conocen. Creo que dirían que en el fondo no soy mala persona.

No obstante, cuanto más se me conoce, más inquietud despierto, según parece.

Es el precio a pagar.

47

A estas horas la mayor parte de mis compañer+s de Master deben de estar de cachondeo. Yo he ido a cenar, pero me apetece más dormir que dedicarme a bailar pachanga de la peor calaña en “locales bien” de esta bendita ciudad.

Al deshacer el nudo de la corbata me he sentido como si acabase de regresar de una guerra. Y conste que no lo digo precisamente por el traje, eso no es ningún tipo de incomodidad para mí.

La defensa pública ha ido según lo previsto, lo cual quiere decir que puedo añadir una línea más a mi CV y que he finalizado un ciclo. Y ahora comienza otro, que debería ser bastante distinto a todos los vividos hasta la fecha. Y no creo que haya muchas otras ocasiones a lo largo de mi vida en que me encuentre en esta situación; al menos no en el sentido de ser independiente. Porque, Damas y Caballeros, ahora soy libre; no económicamente autónomo (de hecho pecuniariamente hablando estoy endeudado a base de bien), pero la realidad es que no tengo lastres que me impidan orientar mi vida en una u otra dirección. En la que yo escoja. Y eso, como es evidente, es todo un lujo.

Si bien, un lujo fraguado a base de años de esfuerzo. Y el esfuerzo ayuda a valorar las cosas en su justa medida.

Ahora… un –creo que merecido- periodo vacacional antes de actuar.

Muchos son los llamados y pocos los elegidos

Bien, en cuestión de 34 minutos me cambiaré de ropa. Para hoy, traje negro, con un tenue rayado azul que tan sólo se aprecia desde cerca, camisa negra, al igual que todos las demás prendas de ropa, salvo la corbata -que será gris con un elegante dibujo-. Y unos zapatos oscuramente brillantes, que son en realidad el alma de cualquier indumentaria.

Y yo sólo me visto así cuando estoy preparado para vencer.

45

“Pero no sucedió nada, porque a la vida siempre le falta alguna cosa para ser perfecta.”

Fragmento de Sin sangre, de Umberto Baricco.

Niños y niñas, hay novedades. Por ahora adelanto ya que no me voy a ir del país, porque no me han concedido la beca.

No estoy especialmente traumatizado porque soy el primero que dije desde el primer momento que estaba complicada la cosa. Realmente tengo motivos para entristecerme, pero, al mismo tiempo, tengo motivos para alegrarme (y más de una persona me ha dicho que me echaría mucho de menos si me fuese… agradezco mucho el apoyo que much+s me habéis brindado).

En fin, la beca es pasado. Y yo tan sólo me remito al pasado para aprender de él.

Éste es el momento del futuro.

Sin olvidarnos del presente, claro, que esta tarde tengo una exposición que realizar.

Poco a poco aparecen respuestas, que dejan paso a nuevas preguntas. Como siempre.

44

Dentro de unas horas supongo que se habrá despejado alguna que otra incógnita de las que hay en mi vida. Y tal vez haya demasiadas.

En cuestión de días dos personas muy queridas para mí han dejado sus respectivos trabajos por razones similares.

Y, con toda sinceridad, estoy cansado últimamente. Aunque no siempre lo parezca.