Fragmento

“Planteémonos el siguiente caso hipotético:

  • Uno de los dos sujetos no quiere perder al otro bajo ninguna circunstancia. Ni tan siquiera está dispuesto a imaginar ese vacío en su vida.
  • Uno de los dos sujetos considera que estar con otros no es lo mismo.
  • Uno de los dos sujetos considera que dispensar al otro el tratamiento de “amigo” es verdaderamente… raro.
  • Uno de los dos sujetos necesita conectarse en ocasiones aunque sólo sea para verificar que el otro “sigue ahí”.
  • ¿Alguno de ustedes aventuraría un diagnóstico acorde a los síntomas enumerados?”

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    Ayer estuve en una fiesta de cumpleaños. Bien.

    Cuando al fin llegué a Pontevedra y entré en Kbaret me encontré con una buena cantidad de personas… y numerosas caras desconocidas -lo cual es una grata sorpresa-. A pesar de que faltasen algunos de los habituales la asistencia de público no estuvo nada, pero que nada mal. De todos modos, decir que la fiesta salió bien me temo que sería faltar a la verdad. Cuando el equipo de sonido comenzó a dar problemas cuando aún no eran ni las 2 de la madrugada nadie preveía que apenas se podría escuchar música de nuevo durante la noche. Y una fiesta sin música…

    En fin, confío en que los propietarios del local tomen las medidas oportunas para evitar que situaciones de este tipo vuelvan a repetirse. Realmente lo siento por aquellas personas más implicadas en la organización (poner tanto esfuerzo e ilusión en un proyecto que al final no sale según lo esperado es bastante duro) y por aquellos que se acercaron hasta estas tierras desde más lejos. Gracias a todos.

    En cualquier caso, a falta de música hubo un ambiente propicio para la socialización. Ayer conocí al fin a en persona, aunque apenas intercambiamos unas frases. Me hubiera gustado que conversásemos algo más, pero no surgió la ocasión -o yo no supe buscarla-. En fin, tiempo habrá.

    Me pregunto cómo saldrá el puñado de fotos que saqué, porque las condiciones lumínicas eran muy malas. No espero grandes resultados, veremos.

    Hoy me acosté a las 11:15 y he quedado dentro de veinte minutos en la parada de autobús. No tengo tiempo que perder.

    PD. Anoche constaté una vez más que algunos ejemplares de la escena serían sujetos óptimos para ser sometidos a lobotomía y esterilización.