El futuro económico de China

Ahora que es evidente que hay unos hermosos nubarrones plomizos cerniéndose sobre la economía nacional (tal y como muchos anunciamos con antelación y por más que algunos hagan lo imposible por evitar la palabras crisis), quizás sea bueno echar una ojeada a nuestro alrededor. Y es que vivimos en un mundo totalmente interconectado, de modo que la crisis global campa a sus anchas por todo el planeta. Atención a las palabras del Sr. Pampillón en ¿Entrará China en una crisis económica?

Escuchando: Wasting – Cruelblackdove

Es ist alles

The law of the strong:
This is our law and the joy of the world.

Do what thou wilt shall be the whole of the Law.
Thou hast no right but to do thy will.
Do that, and no other shall say nay.

Every man and every woman is a star.

There is no god but man.

Man has the right to live by his own law — to live in the way that he wills to do: to work as he will; to play as he will; to rest as he will; to die when and how he will.

Man has the right to eat what he will; to drink what he will; to dwell where he will; to move as he will on the face of the earth.

Man has the right to think what he wil; to speak what he will; to write what he will; to draw, paint, carve, etch, mould, build as he will; to dress as he will.

Man has the right to love as he will: «take your fill and will of love as ye will, when, where, and with whom ye will.»

Man has the right to kill those who would thwart these rights.

«Slaves shall serve»

«Love is the law, love under will.»

[Opus 77 lyrics, Coph Nia – Texto original: Liber LXXVII (77), Aleister Crowley– ]

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El movimiento chií ha lanzado una campaña publicitaria para vender la marca de Hizbulá. Para ello, no ha recurrido a ninguna agencia publicitaria sino que los «creativos» son un grupo de seguidores del Partido de Dios. Aunque no tiene nada que ver con la idea que se tiene de un departamento de marketing y publicidad, el resultado de su trabajo es muy eficiente.

Los efectos de la campaña se pueden observar por todo el Líbano, repleto de enormes carteles con fotografías tomadas durante la guerra que repiten hasta la saciedad en árabe, inglés y francés el eslogan de la campaña: «La victoria divina». Los banners están colocados en puntos estratégicos de las ciudades y a lo largo de las principales autopistas, lo que hace imposible escapar al mensaje de Hizbulá, tal y como recoge el periódico El Mundo.

Esta campaña ha supuesto para Hizbulá un desembolso de 200.000 dólares, casi el 50% menos de lo que había presupuestado. Según los expertos en marketing y publicidad, un lanzamiento de estas dimensiones en Oriente Próximo puede costar entre 750.000 y un millón de dólares.

Como toda campaña de publicidad tiene un target definido, los extranjeros, a los que «están dirigidos los lemas para hacerles pensar y reflexionar», según señala Ghassan, de Hizbulá. También utiliza otros elementos propios del marketing como los colores corporativos. «El concepto de color de la campaña está pensado para evocar la bandera libanesa: tenemos el blanco, el rojo y el verde». Además de los carteles y anuncios iluminados, los «creativos» del Partido de Dios también han realizado spots documentales, que se están emitiendo en las cadenas y televisiones locales y árabes.

La campaña de Hizbulá tiene todos los elementos de una auténtica campaña de marketing y publicidad, con la única diferencia de que lo vende no es un producto sino una idea: la de que Hizbulá ha ganado la guerra contra Israel.

Fuente: http://www.marketingdirecto.com