Creo que la única pregunta que me formulé en el vuelo del pasado jueves fue cuántos de los pasajeros pretendíamos vender algo.
Aunque la respuesta es sencilla: casi todo el mundo quiere vender algo.
Creo que la única pregunta que me formulé en el vuelo del pasado jueves fue cuántos de los pasajeros pretendíamos vender algo.
Aunque la respuesta es sencilla: casi todo el mundo quiere vender algo.