Te lo diré bajito, susurrando.
Hace veintiún días, en este abrupto otoño,
te regalé una mancha ensangrentada
para guardar tu pecho, y dos ideogramas
de plata, enmarcados en negrura
para que custodien siempre fieles tus oídos.
Estas alas son tuyas.
Hace veintiún días me regalaste un año.
Lo sabes ya… mis alas han de ser para ti.
Vaya, ¿un año ya?, hay que ver como pasa el tiempo… :) Muchas felicidades a los dos. :*
(, compartís una imagen de avatar).
Gracias. Un añito es un añito, ciertamente x)
:*
PD. No aspiro a monopolizar los eclipses ;D