No vayas a creer
que esto es siempre así
Mi corazón florece sólo
voraz
planta carnívora
algunas noches
Acerado
bajo la luz de la luna nueva
y de tu mirada
Si lo tomas
con tiento
por sus arterias
cuajadas de espinas
y lo brindas, violenta,
al firmamento
podrás ver cómo se abre
y muestra estambres
oscurecidos
rezumantes
de
pasión
al rojo
Humus coagulado
raíces
encharcadas en tinta
y hojas
en blanco
que nos nutren
Y
fluyendo
a oleadas
sangre como néctar
savia impía
ósculos como pétalos
para la elegida
Para ti
entrelazada
con la primavera