Tañía levemente tu cuerpo aquella noche
con mis manos desnudas, tratando de arrancar
de él los sones que perseguía. Mientras,
mi deseo erguido te buscaba apasionado
entre la húmeda memoria de tus labios, dentro
del terso olvido de tu piel, en ti.
Mes: marzo 2004
Primera condena en España por apropiarse de una cuenta ajena de correo electrónico
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Comprenderéis que en el fondo no se trataba de nada personal.
Sencillamente necesitaba su piel para encuadernar mi odio.