La selección ha vencido hoy a una Rusia mucho menos revolucionada que la que derrotó ayer a Servia, con un Gasol pletórico contra un Kirilenko desdibujado. Positivamente se puede destacar la maravillosa defensa de la selección; negativamente, la excesiva dependencia ofensiva (Pau y Navarro, como es habitual), además de unos minutos finales erráticos que permitieron a los rusos reducir la diferencia hasta los 12 puntos (cuando llegó hasta los 24 puntos y ganando por más de 15 se hubiera dejado a los rusos con negativo en el cómputo global, con lo que no podrían ya aspirar a la primera plaza del grupo y difícilmente a la segunda).
Po’vale.
Ya era hora de disfrutar con el baloncesto de selección :)
Pues sí, la verdad es q sí :)