53

He amanecido con la garganta anegada de ceniza,
rescoldos de lo que no he tenido oportunidad de confesar,
restos de algo abrasador que me consume,

y un aullido bronco entre las sienes.

Unos han nacido para abrazar, otros para ser abrazados.
Dudo muchas veces mi inclusión en cualquiera de esas categorías.
No me queda más remedio que mirar al frente
con el corazón acurrucado, aovillado,
en posición fetal, como un animal herido
por un dolor sordo o un amor ciego.

Sabes que te he besado siempre como si fuese la última vez.

3 comentarios en “53

  1. Nadie más se hubiera atrevido a postear aquí.

    Seguro q recuerdas esto; nunca más volveré a postearlo.

    Yo tb te quiero. Demasiado.

    *

    Ha llegado
    y ha escrito un hermoso poema
    pero a mí no me importa
    porque el amor me ha privado de visión.

    El poema no es para mí
    y no me importa nada
    porque sé que no vale nada
    pero tampoco lo olvido.

    Y doy vueltas en la cama
    y lloro
    en silencio
    y sigo dando vueltas
    sin parar de llorar,
    si bien llorar no sirve de mucho
    y a mí
    no
    me
    importa
    porque ya no lo quiero

    como antes.

    ¿No me importa?
    Bueno. Tú me crees. ¿Verdad?
    Aunque no pueda
    o no quiera o no sepa
    o incluso no deba
    dejar de llorar
    pues no queda mucho más por hacer
    a estas alturas
    de la resignación.

    No obstante llorar
    cansa. Amar también
    pero no sé cómo dejar de hacerlo
    y, en realidad, no
    me
    importa
    nada

    más.

    ¿Merece la pena
    tanto despilfarro?
    ¿Qué dirías tú?
    Porque yo no dejo de llorar
    por dentro
    entre las sábanas
    mientras parece q no pasa
    nunca
    nada

    más
    y que soy invisible.

    Y estoy tan roto como tú
    pero en el fondo eso no importa.
    A veces todos estamos rotos
    por dentro y lloramos aunque
    las lágrimas sean invisibles
    y no importe, ni
    merezca la
    pena
    ni vaya nadie a amarnos
    más
    por eso.

    *

Los comentarios están cerrados.