Othon & Tomasini @ Santiago de Compostela (II)

Soy uno de los privilegiados que asistimos anoche a este concierto y, en mi caso, con muchas expectativas. Lo cierto es que estas expectativas han sido más que satisfechas y el balance es totalmente satisfactorio; no me sorprende en absoluto la cercanía de estos caballeros con artistas como David Tibet, Marc Almond o Antony.

Othon Maragatas y Ernesto Tomasini nos deleitaron con una demostración de virtuosismo y saber hacer. Istrionismo, pasión y magnificencia, todo en su justa medida. Confío en tener la oportunidad de volver a disfrutar de este directo, porque merece la pena. De veras.

A continuación, un pequeño fragmento y alguna que otra foto.

Escuchando: Willow tree – Steve von Till

Othon & Tomasini @ Santiago de Compostela 2008

Aunque los lectores atentos ya se habrán percatado, no puedo dejar que pase desapercibido uno de los conciertos que se pueden rastrear en esta entrada de ayer. El próximo domingo 22 actúa en Santiago de Compostela, también en el Centro Galego de Arte Contemporánea, el duo formado por el pianista griego Othon Mataragas y el cantante italiano Ernesto Tomasini. Muy, pero que muy interesante.

Información adicional, además, en esta noticia de SonidObscuro.

Escuchando: Doomsday serenade – Jill Tracy

Tiger Lillies @ Santiago de Compostela 2008

Tal y como se puede comprobar en la página web oficial de Tiger Lillies y en la del Centro Galego de Arte Contemporánea, el viernes 20 de junio a las 22:30 podremos disfrutar de un vodevil turbulento y siniestro. Probablemente algo así… aunque sin el Sr. Hacke, claro.

Escuchando: The crossing – Bruno Coulais

Diamanda Galás @ Braga 2008

Me encuentro entre el grupo de privilegiados que el pasado 8 de mayo dimos un paseo por el abismo de la mano de Diamanda. Entorno acorde (Theatro Circo), aforo reducido (quizás por la proximidad de las actuaciones en Lisboa y Porto, y porque el 8 de mayo cayó en martes), calidad de sonido y divismo, mucho divismo. Porque Diamanda lo vale, las cosas como son. Se lo puede permitir, y sin despeinarse.

El concierto duró hora y cuarto aproximadamente, incluyendo dos «minibises» de un tema cada uno. Una hora y cuarto de gran intensidad, recorriendo innumerables estados emocionales; de la desesperación a la calma total, del hastío a la furia, del arrobamiento a la nostalgia. Un buen repaso a temas de su último álbum, Guilty, Guilty, Guilty, y a temas de álbumes anteriores (como Malediction and Prayer).

El único «pero» es que me he quedado con las ganas de escuchar a Diamanda sin amplificación. El concierto sonó muy bien y no puedo decir que los técnicos de sonido abusasen de efectos; el toque «cavernoso» derivado del «reverb» fue el justo y necesario. Y desde luego impresiona el pensar que algunos de los tonos que alcanza la voz de esta misteriosa dama son tan agudos que lastiman; frecuencias increíbles. Una experiencia más que recomendable.

Por último, una foto. No es gran cosa, pero es mejor que nada.

Escuchando: Dunes soon – Loopool