176

He invertido dos horas esta mañana buscar en Internet hongos, bacterias y algas para un trabajo de mi sobrina de 11 años, como si yo no tuviese nada mejor que hacer. Y, tras marear totalmente la perdiz, van y me dicen que con uno sólo de ellos bastaba.

Pero qué paciencia hay que tener, por favor.

174

Llevo meses topándome con un billete de metro-bus de otra ciudad cada vez que abro mi tarjetero. Cada vez que esto ocurre recuerdo que estoy en el lugar inadecuado.

Pero tan sólo necesito tiempo. Al fin y al cabo mi corazón hará el resto.

Pero qué paciencia hay que tener

Esta tarde quedé con L y J. Después me acerqué hasta tres sex shops diferentes (por otros ni me molesto, no se adecúan a mis gustos). Lo indignante es que no conseguí encontrar la mayor parte de los artículos que buscaba (y eso que no se trataba de nada demasiado extraño).

En situaciones como ésta resulta patente -con mayor intensidad si cabe- que no sólo mi habitación se me ha quedado pequeña.

172

No sé dónde meter los libros. Recientemente llené una caja con obras de narrativa, esencialmente, para hacer espacio en mi habitación. Mis cosas no caben ya por ningún rincón. Se ve que necesito mi propio espacio, éste se me ha quedado pequeño.

El saldo de mi tarjeta monedero para el transporte público se quedó ayer en 6’66 € cuando cogí el bus para llegar a la estación de ferrocarril, camino a Pontevedra. Me hizo gracia.

La fiesta, muy bien; contacto con los habituales, algunas ausencias, caras nuevas… Con respecto a la espera en la estación por el resto de la gente, con cierta indiferencia. En realidad tan sólo mi cuerpo estaba allí.