Supongo que haber ido a ver en esta noche lluviosa la proyección de 2046 en una de las salas más antiguas de la ciudad resulta un tanto decadente. Hacía años que no iba solo al cine.
Y creo que lo más sorprendente es que la sala estaba casi llena.
Ahora será mejor que deje de buscar libros en Amazon y me vaya a dormir.