si señor ;)

Lástima que tenga que esperar tres semanas para comenzar las prácticas con el coche, pero bueno, algo que me he quitado ya del medio.

Esta tarde primer examen de alemán, que fijó nuestra profesora el jueves pasado (clase a la que no asistí porque perdí el bus -pasó con adelanto-). Voy a tener que dar un buen repaso.

Y quiero buscar un par de cosas antes de irme.

196

“Esporádicamente vivo una noche ininterrumpida. Respiro una oscuridad abrupta y enconada, abrasiva, devoradora, bífida, como si lo más luminoso que pudiese aspirar a ver fuese el interior de mis párpados. En esas circunstancias sería capaz de proporcionar placer con algo de caviar iraní y un martillo neumático, pues el placer presenta miles de pliegues ocultos que no todo el mundo se atreve a desvelar.

Casualmente, yo no soy todo el mundo.”

194

Esta noche me hubiera gustado quedarme un rato más con Laura y Sergio, pero se supone que soy una persona responsable. Por tanto, he llegado a casa un cuarto de hora más tarde de la hora prevista y, como siempre, lo primero que he hecho es mover el ratón para que la pantalla de este trasto resucitase, como quien hace un truco de prestidigitación que, de tan manido, no sorprende ya a nadie.

Y bueno, me encontré con tu ventana de diálogo, que acababa con las siguientes palabras:

Irene dice:
Abrí la ventana y vi cómo llovía
Irene dice:
(sonaba el piano de Amèlié de fondo…)
Irene dice:
((un poquito alto para que pareciese que sonaba en toda la calle))
Irene dice:
Y miraba hacia atrás de rato en rato
Irene dice:
Esperando a que aparecieses
Irene dice:
Aquí, o abrazándome
Irene dice:
I’ll dream with you

Y después de leer eso, me fui al baño, a quitarme las lentillas, y volví a releerlo. Y lloré. Porque sé que me necesitas y no estoy, y eso me devora cada día.

No me avergüenza llorar, pero realmente me cuesta reconocerme.

Y lo que siento hacia ti es tan fuerte, que me desborda. Pero eso ya lo sabíamos.

193

– Hay que ver cómo molan los ángeles… fíjate, cantar como los ángeles, pinchar como los ángeles…
– Sí, son casi mejores que las compresas.
– De mayor quiero ser ángel.
– Pues yo creo que paso de ser compresa.