Jocker

Hace unos días, la profesora del curso de inglés comercial al que estoy asistiendo me preguntó si todo iba bien, porque me veía siempre muy serio. No deja de ser un poco curioso, pero es que yo no voy a clase de inglés a sonreir, voy a aprender inglés. Qué cosas más raras hago, la verdad.

Sea como fuere, sonreir es gratis, eso sí que es cierto, al igual que ser educado. Y eso hace que la vida de las personas que nos rodean sea mejor.

Igualmente cierto es que me he quedado pensando en que la gente que siempre sonríe resulta inquietante. Cuando la sonrisa se convierte en una mueca, deja de ser verosímil. Se convierte en una máscara, pura y dura. Y todos los días emiten por la tele programas en los que sale gente que siempre sonríe…