Ayer me dio por escuchar un álbum que llegó hace años a mi poder, y que hacía mucho que no disfrutaba. He aquí que hacia 1997 un grupo de mozalbetes yankees se sacaron de la manga un puñado de temas intensos y vibrantes, integrados en un larga duración de rock acústico con hondas raíces sureñas. Y hay momentos realmente brillantes en este elenco de canciones, sin duda.
Al final hago lo mismo que he hecho siempre: dejo a un lado las etiquetas (que tienen su utilidad según el momento) y me limito a clasificar la música entre la que me gusta, la que no me gusta, y la que me deja indiferente; como todo el mundo.