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“En la bajamar algunos me creen tan sensible como el chasis de un carro de combate. Más o menos tan receptivo como el fuselaje de un cazabombardero. Pero claro, ellos no saben algunas cosas. Corrijo: hay, en realidad, muchas cosas que no saben. Ellos no han visto; yo, por el contrario, he vislumbrado ciertos fenómenos, quizás por eso mi semblante parezca en ocasiones una bestia extraña.”