Es increíble, estoy de vacaciones y no me llega el tiempo. A veces tengo tantos frentes creativos abiertos que no sé a cuál atender. O a cuál dar prioridad.
Y puedo garantizar que en muchas ocasiones preferiría, sin duda, estar menos inspirado.
O, sencillamente, no estar inspirado en absoluto.
Es demasiado peligroso.