«Hay que escribir seis estrofas de seis endecasílabos, acabadas por un commiato (o “contera”) de tres. Las palabras-rima de la primera estrofa (que han de ser llanas bisílabas y preferentemente sustantivos) se repiten en cada estrofa, pero en colocación diferente y siguiendo un orden predeterminado; respecto a la precedente, cada estrofa alterna las tres últimas palabras-rima, colocadas en orden inverso, con las tres primeras, que siguen un orden normal; o sea: cada estrofa, en el primer verso, repite la palabra-rima del sexto verso de la anterior; en el segundo verso, la del primero; en el tercer verso, la del quinto; en el cuarto verso, la del segundo; en el quinto verso, la del cuarto; y en el sexto verso, la del tercero. En el commiato se repiten las seis palabras-rima, dos en cada verso, una dentro y otra fuera.
Además del hallazgo de las palabras que hacen rima (no se trata de identidades de terminación sino de palabras idénticas), evidentemente existe una cierta analogía entre este género poético medieval y la música dodecafónica, escrita según el principio serial descubierto por Arnold Schönberg.»
[Joan Brossa, Sextina conceptual]
Y es por eso por lo q nunca escribiré poesía… xDDD
La Poesía se manifiesta de infinitas formas (algunas de ellas mucho menos encorsetadas que las sextinas).
De hecho, ni tan siquiera son siempre necesarias las palabras.