En menos de una semana he ido dos veces al cine:
28 días no me ha disgustado, ni resulta predecible, ni es la «típica peli de zombies». Por otra parte, tampoco es la peli de mi vida, pero sí suficientemente entretenida.
T3 me parece muy aceptable, a pesar de que tiene algunos detalles discutibles (que me abstengo de comentar para no fastidiarle el visionado a nadie). No aporta nada nuevo a la historia (que, recordemos, plantea cuestiones como la capacidad autodestructiva del ser humano, los límites de la capacidad creativa, el destino, el peso de conocer el futuro…), pero mantiene el interés en todo momento y deja la puerta abierta para próximas entregas. Como no podría ser de otra forma, los efectos especiales son espectaculares, si bien no se llega a los extremos de Matrix Reloaded. En definitiva, no me arrepiento de haber ido a verla, he pasado un buen rato (y eso es todo lo que le pedía a esta película).