Lunes 15 de noviembre, 21:00 h., Teatro Lara. Dos años más tarde y de nuevo gracias al equipo de SinSal, tengo la oportunidad de asistir a una actuación en directo de estos caballeros, que estarán precedidos por Theo Bleckman and Ben Wonder.
Ah, y para quien pueda… 17 de noviembre en el Teatro Jofre (Ferrol).
Pues sí, amigos. Hoy mismo, en el MARCO y gentileza, cómo no, de los chicos de SinSal, un directo que no me perdería si pudiera evitarlo. Acordeón, piano, violín y estética al más puro estilo gothic lolita.
Pues sí, amigos. Tras sorprendernos con KTL (breve crónica aquí), los chicos de SinSal han logrado traerse a los míticos Sunn O))) para que nos deleiten con su drone doom en el MARCO el próximo 1 de febrero (precedidos por Eagle Twin).
Entradas ya a la venta. ¿Tapones para los oídos preparados?
Sinergias entre sonido y medio, ya sea “natural” o “artificial”. Paisaje sonoro, “ruido”, folklore. Iniciativas como ésta o esta otra. Alemania, Galicia. Salvando las distancias, claro.
Cada vez estoy más convencido de que las actuaciones en directo son la prueba de fuego que separa a los Grandes de los demás. Como era de esperar, el Sr. Tibet y sus colaboradores demostraron anoche que, sin duda alguna, están entre los Grandes.
Una gran ausencia, grata compañía y caras conocidas entre los asistentes. Según lo previsto, la velada comenzó de la mano de James Blackshaw y su guitarra de 12 cuerdas. Media hora aproximada de desnudez acústica, instrumental, hipnótica.
Tras un pequeño descanso, fueron ubicándose en el escenario Baby Dee, Andrew Liles, Keith Wood, James Blackshaw de nuevo y, cómo no, David Tibet. Y Almost in the beginning was the murderer fueron sus primeras palabras, el pistoletazo de salida para darnos la bienvenida a su universo. Porque si algo está claro es que David Tibet ha ido creando un universo propio, un mundo diferente con coordenadas personalísimas y parajes al borde de la cordura.
Los temas de su último álbum, Aleph at Hallucinatory Mountain, fueron desgranados uno por uno. ¿Rock, post-rock, pop, folk? Ni lo sé, ni me importa. Lo que sí tengo claro es el aspecto ritual, casi litúrgico, de la noche. Momentos de ruidismo y drones, y momentos de delicadeza con la característica voz de David Tibet a solas con el piano de Baby Dee. No me sorprendió la fragilidad brutal de David Tibet en el escenario, con eso ya contaba; pero los instantes de furia inconsolable… esos sí que me sorprendieron. Y es que no todos los días se tiene a este caballero cantando a medio metro con los ojos anegados en lágrimas, como en la interpretación final de Sleep has his house (tema dedicado a su padre).
En algún momento me acordé de Alexander Hacke y su colaboración con Tiger Lillies y Danielle de Picciotto, Mountains of Madness. En algún momento recordé álbumes mágicos como el bootleg Live @ Teatro Ibérico. Y en algún momento de lucidez me di cuenta de que éste es uno de esos conciertos que no voy a olvidar.
Dos horas compartidas con David Tibet y sus amigos. Un verdadero lujo.
Hace una semana que asistí al concierto de Ches Smith, Sir Richard Bishop y Evangelista en el MARCO, perteneciente al ciclo Inverno del Festival SinSal 7.
Ches Smith me dejó bastante frío. No estuvo mal, pero tampoco me pareció nada destacable. Batería, sintetizador táctil y ganas… pero eso no siempre es suficiente para emocionar.
Sir Richard Bishop cuenta ya con una fama que lo precede. Considerado uno de los padres del freak folk, se basta con su guitarra y alguna pista pregrabada para llenar el escenario. Todo un crisol de culturas en las cuerdas de su guitarra y un amplio abanico de temas para transmitir sin aburrir.
Evangelista , de nuevo con Ches Smith en el escanario, me dejó con un sabor agridulce, más que nada porque Carla Bozulich llegó al último concierto de su gira con la voz destrozada. A pesar de esto, su voz sobrecoge. Y su comportamiento en el escenario, con ese deambular errático de fiera enjaulada, también. Una fuerza en directo que excede con creces la del estudio y que convence. A pesar de todo. Y profesionalidad para parar un tren, porque el esfuerzo fue notable, con bis incluido para rematar la faena.
Esto era ver a The Residents en directo. Único concierto de esta gira en España, la única en años. The Residents sin ojos, pero con locura y genialidad a manos llenas. Una actuación que podría comenzar resultando graciosa y desconcertante, para alcanzar momentos de mal rollo verdadero. Pero que muy chungo, porque la locura está más cerca de lo que solemos creer.
Y vamos, que yo nunca he sido un gran fan de The Residents, pero esta especie de “ópera rock” dividida en dos partes fue todo lo estrafalaria que esperaba (que no es poco). Venga, va alguna que otra foto para demostrar que no se trata de una afirmación gratuita.
Por cierto, primera vez en el Pazo da Cultura de Pontevedra y grata sorpresa. Me ha gustado este auditorio.
Notas importantes para acudir al último concierto de SINSAL 2008 el próximo 24 de noviembre en la sala de conferencias del MUSEO M.A.R.C.O de Vigo.
1) Las entradas están a la venta en www.servinova.com y en caso de no acudir a esta web se reservan en info@sinsalaudio.com.
2) El aforo es limitado y se dejarán un numero de entradas sin vender como medida de precaución. Una vez que conozcamos el lugar de la sala seleccionado por Lightning Bolt para tocar sabremos sí podemos ponerlas a la venta, o no.
3) Pantaleimon, la telonera seleccionada por el Festival Sinsal tocará en primer lugar a las 20.30 horas y ocupará el escenario. Esta experiencia de programar en el mismo espacio a dos artistas sin “aparente” conexión fue solicitada y aplaudida por Lightning Bolt que no quiere “clones” de teloneros. Después, se desmonatará el equipo y 10 minutos más tarde lo harán Lightning Bolt; alrededor de 35 minutos.
4) En ningún momento habrá sillas en la sala y, en el caso concreto de Lightning Bolt, el grupo toca en el suelo, rodeados de gente, lo que dificultará la visión para el público más alejado.
5) Ni qué decir tiene que la proximidad a los artistas también requiere de la necesaria prudencia para no dificultar su trabajo.
Fiel a mi agenda, el pasado sábado asistí al concierto de The Necks y puedo afirmar con total convicción que vivir un directo con Chris Abrahams, Tony Buck y Lloyd Swanton en acción es un auténtico lujazo. Más de una hora ininterrumpida de música en directo con un nivel de intensidad sobrecogedor no es algo que sea vea a diario (o no yo, al menos). No he asistido a demasiados conciertos sin bises, pero también es cierto que no he asistido a ningún concierto en el que los intérpretes estuviesen más de una hora tocando (¿improvisando?) sin parar ni un sólo segundo.
Al terminar el concierto pude escuchar cosas como “una cuarta dimensión del sonido” o “es la banda sonora de nuestro tiempo”. Hubo también asistentes desencantados, cosa que no me sorprende si no tienes clara la propuesta musical de este trío. De buenas a primeras puede resultar un tanto árida.
En fin, un breve fragmento por aquí y alguna que otra foto por acá.
Escuchando: Mandarin Arises – Guy Michelmore (The Invincible Iron Man OST)
Por obra y milagro de los chicos de SinSal y de su Festival SinSal 6 | Outono voy a tener el privilegio de disfrutar del directo de un grupo que me intriga desde hace tiempo. Un grupo al que descubrí siguiendo la estela de Bohren & Der club of Gore y su jazz heterodoxo. Desde Australia, Damas y Caballeros, The Necks.
Tal y como se puede leer en la web de SinSal, algo así es lo que podemos esperar.
Buen concierto. A pesar de que en algún momento se me hizo un poco “cuesta arriba”, no puedo hacer otra valoración del concierto que no sea positiva. Me quedo sin dudar con la segunda parte, cuando Jin Hi Kim cambió el komungo tradicional por el eléctrico. Por un lado, porque los efectos dan muchísima riqueza al sonido del instrumento y, por otro, porque la visibilidad era mucho mejor (ése es uno de los problemas en este emplazamiento, el escenario no queda demasiado alto y eso dificulta el seguimiento de las evoluciones de los intérpretes).
Mención de honra para las proyecciones, que, a mi parecer, juegan un papel fundamental para lograr la atmósfera adecuada, a medio camino entre la psicodelia y la meditación, con la misma naturaleza ritual que muchas otras propuestas de música folclórica (como pueden ser, salvando las distancias, Raksha Mancham o Hedningarna); y, además, consiguen instantes inolvidables de duelo entre Jin Hi Kim y su “reflejo electrónico”.
Por cierto, me he quedado pensando en que me parece mucho más natural la posición de las manos al tocar el komungo que la posición de las manos al tocar otros instrumentos de cuerda (no hay más que comparar la posición de la muñeca izquierda al tocar una guitarra o un bajo).
Más que prometedor concierto de komungo mañana, a las 22:00h. en el Museo del Mar, contando con la mejor intérprete posible en la actualidad: la virtuosa koreana Jin Hi Kim. Todo esto sin olvidar la presencia de Gerry Hemingway en la percusión, claro está.
Encontramos este concierto dentro de la programación de la Estación de Verano de la sexta edición del Festival SinSal, en la misma sintonía que otros proyectos como Wolf Eyes, Monno, Ultralyd o Yellow Swans. Alfareros del ruido, que se valen de infinitos recursos para romper convencionalismos, para jugar a acuñar sonoridades distintas, diferentes por sorprendentes y por transgresoras.
Richard Hoffman, Jonathan Lockie y Mark Morgan, más conocidos como Sightnings, actuarán en Vademecwm mañana domingo, a las 23:00 h.
Soy uno de los privilegiados que asistimos anoche a este concierto y, en mi caso, con muchas expectativas. Lo cierto es que estas expectativas han sido más que satisfechas y el balance es totalmente satisfactorio; no me sorprende en absoluto la cercanía de estos caballeros con artistas como David Tibet, Marc Almond o Antony.
Othon Maragatas y Ernesto Tomasini nos deleitaron con una demostración de virtuosismo y saber hacer. Istrionismo, pasión y magnificencia, todo en su justa medida. Confío en tener la oportunidad de volver a disfrutar de este directo, porque merece la pena. De veras.
a) Estos tipos son grandes en directo.
b) Estos tipos son unos Profesionales de primera.
c) Y, además, estos tipos tienen un sentido del humor a prueba de bombas.
Comenzó con Miguel Prado, a quien ya he visto anteriormente en acción. Tengo que reconocer que su actuación no acabó de convencerme en esta ocasión… la propuesta me parece interesante a nivel conceptual, si bien la puesta en práctica quizás no aporte demasiado. Experimentación, cierto, pero nada nuevo en realidad. Nada que no se haya visto antes. Nada sorprendente.
Acto seguido, Stephen O’Malley y Peter Rehberg se adueñaron del escenario para ofrecer una actuación muy, muy sólida. Tal y como era de esperar, drones, exploración de diferentes frecuencias y mucha contundencia. Buena calidad de sonido y un volumen no excesivamente alto. ¿Algún punto negativo? Una actuación demasiado breve para mi gusto; no mucho más de 35 minutos supieron a poco.
Dato anecdótico: O’Malley estuvo sorprendentemente amable, considerando su fama de díscolo, y no tuvo ningún problema en charlar un rato con mi amigo H. Bueno, el hecho de que H sea un gran fan suyo y apareciese con los libretos de todos sus trabajos habrá ayudado bastante. Supongo.
Según lo previsto, el pasado domingo día 20 me lo pasé en grande en el concierto que Barbez dieron en el Museo del Mar. Se centraron en los temas incluidos en su último álbum, canciones con una fuerte carga emotiva e inspiradas en la obra poética del escritor rumano Paul Antschel, más conocido como Paul Celan. Si bien es cierto que me gustó más la actuación que presencié en 2005, ésta no ha desmerecido en absoluto; tan sólo un planteamiento distinto para una enorme propuesta artística, reflejada en un grandísimo directo.
Dejo una foto de recuerdo aquí y, a continuación, un vídeo. La calidad del sonido es paupérrima, pero ahí queda.
Hoy me gustaría compartir una buena nueva: dentro del ciclo Espazos Sonoros mis amigos de SinSal llevan las riendas del ámbito temático dedicado a “otros sonidos”. Ellos mismos nos los lo explican aquí.
Lástima que muchas de las actuaciones del ciclo estén programadas en días laborables, porque la combinación prevista de espacios arquitectónicos privilegiados y actuaciones musicales es auténtica delicatessen. Y es que el vínculo existente entre música y arquitectura es importante. Muy importante.
Sorprendente, cuando menos, la actuación de O Fillo Pausado para comenzar la velada. Un tour de force de un valiente capaz de columpiarse en la delgada línea que separa lo poético y de lo ridículo, en el que el éxito se debe a lo genuino de la propuesta, al alejamiento de las poses tendenciosas y los modernismos gratuitos. Al universo propio de Magú Castromil. Un directo divertido, aunque lejos de mis gustos, en el que lo mejor para mi gusto fue el violín de Eva.
Y Baby Dee. Qué decir de Baby Dee. Alguien capaz de producir un álbum de paisaje sonoro con cantos de pájaros grabados en el jardín de su casa. Parece mentira que esa figura alta y corpulenta, que esas manos toscas y en esa sonrisa mellada escondan a una señorita con una sensibilidad muy especial. Talento a raudales y mucha, mucha emotividad; canciones al piano con un toque cabaretero y circense, temas llenos de claroscuros en un difícil equilibrio entre la delicadeza del arpa y el filo cortante de las letras. Desde luego no sorprenden las colaboraciones con Marc Almond, David Tibet o Antony and the Johnsons.
Aunque estuve dudando qué hacer hasta el último momento, la fugaz visita a Santiago de Compostela ha merecido la pena. En primer lugar por la grata compañía (¡muchas gracias por todo!) y, en segundo lugar, por las actuaciones de (r) y Michael Gira dentro del Salón SinSal · Extensión Teatro.
Bajo el peculiar seudónimo de (r) se esconde Fabrizio Modonese Palumbo, artista que ha colaborado a lo largo de su dilatada carrera con gente como David Tibet, Jarboe, Lustmord, Baby Dee, Matmos… y, si bien es cierto que su propuesta no es innovadora ni un alarde de virtuosismo, me gustó. Me parece fascinante el trabajo de artistas que, como Matt Howden, construyen su música en base a bucles de sonido; sencillamente alucino con el juego que se le puede sacar a un puñado de elementos.
En cuanto al Sr. Gira, qué decir. Una auténtica muestra de energía de un neoyorquino genial e incombustible, nacido en 1954 y dispuesto a seguir dando guerra. Quizás la experimentación y los sonidos abrasivos hayan quedado atrás con la extinción de los Swans, pero la clásica combinación de voz y guitarra acústica nunca pierde fuerza… ni significado.
Damas y Caballeros, con todos ustedes… ¡Michael Gira!
* Más vídeos de esta velada en mi cuenta de You Tube.