Hablaba anteayer con varios amigos acerca del rastro digital que todo internauta deja a su paso. Tema con miga, desde luego.
Perfiles en redes sociales, actividad en blogs , participación en foros, datos personales y profesionales… información sobre uno mismo que puede llegar a sobrevivirnos (aunque nuestros familiares pueden tomar algunas medidas frente a esa “inmortalidad“).
¿Cómo controlar este flujo de datos que escapa a nuestro control y puede tener repercusiones en nuestro día a día? ¿Podría ser determinante para nuestras relaciones sociales o para nuestra proyección profesional? ¿Qué ocurre cuando esta identidad digital no es “la que debería ser”?
Muchas preguntas, pocas respuestas.
Edit [16:19 # 24/05/2009].- Por cierto, imprescindible tomar en consideración el concepto de “marca personal”.
No sé si he comentado alguna vez que detesto las páginas web en que se facilita como única forma de contacto un formulario web. Ni dirección, ni teléfono, ni mucho menos un correo electrónico. Y, obviamente, detesto aún más estos formularios cuando al tratar de utilizarlos dan error. Más que nada porque impiden enviar mensajes como éste:
Estimados Señores,
Me dirijo a ustedes para trasladarles mi malestar por el mal resultado que me ha dado un par de zapatos de su marca.
Se trata de un par de zapatos que compré hace unos años y ha tenido muy poco uso. Por consiguiente, conservan su corte perfecto estado y su suela no ha sufrido el desgaste suficiente como para requerir ningún tipo de reparación. Para mi sorpresa, hace unos días me encontré con que la suela del zapato derecho se había rajado y la del zapato izquierdo se había despegado por la zona de la costura. Así, la suela se ha degradado por motivos que escapan a mi comprensión, pues este par de zapatos ha estado guardado en un mueble zapatero en mi domicilio (lo cual evita exposición a la luz solar o temperaturas extremas).
No se trata del único par de zapatos Clarks que poseo y, como comprenderán, con experiencias como ésta se pierden las ganas de ser fiel a su marca.
Si lo consideran oportuno estaré encantado de hacerles llegar este par de zapatos para que tengan oportunidad de examinarlo y, a la espera de sus noticias, les envío un saludo cordial.
Atentamente,
A
Y es que parece mentira que algunos aún no se hayan enterado a estas alturas de que contar con una web “de diseño” con abundantes animaciones flash está muy bien, pero la atención al cliente es prioritaria. Sobre todo porque en los tiempos que corren el cliente tiene derecho a la pataleta… y a airearla a los cuatro vientos desde tribunas como ésta.
Y con mayor motivo en el caso de una marca del prestigio de Clarks, claro.
Con frecuencia me gustaría disponer de más tiempo para dedicarlo a profundizar en materias que despiertan mi interés o mi curiosidad, pero, tal y como se atribuye a Talleyrand, lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible. Por consiguiente, no dispongo del tiempo que me gustaría para estos menesteres, ni para muchos otros (uno de ellos es este blog).
Hace bien poco informaba de que en la columna derecha de Borrador B encontraréis contenidos que considero reseñables, bajo el epígrafe “Recomendado”. En esta ocasión quiero destacar cuatro artículos que considero imprescindibles:
En primer lugar, el impecable artículo de Javier de la Cueva titulado El Copyleft como superación del Copyright: Permitido copiar. Fundamental para cualquiera que desee comprender el fenómeno copyleft y los motivos por los que el sistema legal español se encuentra a la vanguardia en estos momentos. Y que dure.
En segundo lugar, el artículo El atraco escolar, perpetrado por Javier Cuchí (y publicado también en la web de la Asociación de Internautas). Una aguda reflexión sobre uno de los asuntos de moda: informática + educación.
En tercer lugar, esta entrada del blog del IESE, publicada por el Profesor Pampillón, en la que se hace eco del discurso de Óscar Arias, Presidente de Costa Rica, en el que analiza los motivos por los que América Latina es pobre.
En cuarto lugar, esta entrada en el blog de Enrique Dans sobre el Ataque de Denegación de Servicio que instiga The Pirate Bay contra el buffete de abogados que ha representado a la IFPI en el litigio en el que el conocido portal ha sido condenado recientemente. No porque la medida me parezca acertada, que en este caso no es así, sino porque me parece muy ingeniosa.
Al hilo de esta entrada sobre el registro del dominio www.borradorb.es para este blog, me gustaría compartir con vosotros una pequeña reflexión.
Me ha sorprendido muchísimo encontrarme con que en un medio como es internet, lo más próximo a una economía perfecta que conozco (información disponible, volumen de oferta y demanda, etc.), haya empresas que sean competitivas cobrando por un mismo servicio hasta cinco veces más. Debido a la “transparencia” de la red es sencillo comparar precios (recordemos los mismos comparadores de precios) y eso es lo que hice a la hora de seleccionar proveedor para el registro en cuestión. Para mi asombro, la empresa “líder” nacional cobra por este servicio 25 € +IVA, mientras que una empresa referente internacional, con sede en la UE, cobra 4,95 € + IVA.
Supongo que no es necesario que aclare cuál ha sido mi elección. Y digo yo… ¿realmente es posible ser competitivo con esas tarifas a pesar de la presión en los precios? ¿En base a qué? Teóricamente sería posible diferenciarse en términos de calidad de servicio (formación, asistencia postventa, etc), seguridad, prestigio… pero vamos, que estamos hablando del registro de un dominio. Y no me parece nada, pero que nada fácil el poder justificar un precio que quintuplica al de tu competencia directa.
Personalmente no me siento especialmente afectado por la medida, ya que no utilizo de forma habitual la función de radio online, y, a priori, no tengo intención de suscribirme mientras no ofrezcan música a la carta de verdad. Digamos que como Spotify, pero bien.
Un movimiento tan arriesgado como necesario, desde mi punto de vista. Vamos a ver cómo les sale la jugada.
Hace un montón que tengo en el tintero esta aportación de Javier Martín a Loogic, que me parece digna de mención. Interesante, interesante, interesante.
Sorprendente. Desde hace unos días esta entrada es una de las que está recibiendo más visitas; como el enlace a finanzas.com ya no está operativo, recurro a Turcon.
Vamos a ver cuánto se hace notar la dependencia del petróleo en los próximos años. Seguro que no va a ser un asunto trivial.
Es gracioso realizar el seguimiento de cómo un proyecto musical se va convirtiendo, poco a poco, en un grupo de culto. La consolidación de Ordo Rosarius Equilibrio en la escena es indiscutible y, con el apoyo de Roger Karmanik, se valen ya de recursos sólo aptos para aquellos que se saben objetivo de los coleccionistas: por ejemplo, las dos ediciones limitadas (444 copias) de su último álbum en picture disc .
El enfoque provocativo de sus trabajos, un sabio uso del merchandising y una trayectoria llena de colaboraciones inteligentes dan sus frutos, como se puede comprobar.
En parte se debe a vagancia, en parte se debe a que no voy a explicarlo mejor que estos dos caballeros, y en parte se debe a que he esbozado una sonrisa leyendo a uno y a otro:
Aunque en estos momentos esté en Madrid por motivos de trabajo no quiero dejar de destacar esta noticia: en Alemania samplear sin permiso ha dejado de ser delito (dentro de lo razonable, como es evidente). Bienvenidos al futuro… a ver para cuándo una noticia como ésta en España.
Está bien encararse de vez en cuando con posturas que se desmarcan de la correción política, porque obligan a realizar un ejercicio de reflexión. Incluso aquellas que defienden tesis con las que no comulgo en exceso, como pueden ser las de Pío Moa Banga, por poner un ejemplo. Porque claro, cada uno puede defender sus teorías… siempre y cuando lo haga con argumentos solventes y no mediante quemas de brujas. A veces es necesario que se levante alguna voz discordante para remontarse a los hechos y dejar a un lado las meras opiniones. Porque, al igual que Javier Cuchí, tengo serias dudas de que Joaquín Leguina haya sido contaminado por la derecha.
Un fragmento que me gustaría destacar (aunque recomiendo la lectura de todo el informe elaborado por Mike Reid, por supuesto):
It would have been easier for all concerned if Spain had adopted federalism in 1978. That would have set clear rules and aligned responsibilities for taxing and spending. The Senate could have become a place where the regions were formally represented and could settle their differences, akin to Germany’s Bundesrat.